"Madrid * EFE. El etíope Kenenisa Bekele, con un cuarto doblete en los Mundiales de cross, cubrió de oro el recuerdo de Alem Techale, su fallecida novia y motor en la vida del atleta que con sólo 22 anos ya se ha convertido en un mito del deporte universal.
Bekele no faltó a la cita. Estuvo, a pesar de todo, en el momento justo y en el lugar adecuado para levantar los brazos al cielo, donde encontró el aplauso de su amada, que murió cuando se entrenaban juntos, de repente, el pasado 4 de enero.
La pena y el hundimiento psicológico puso en duda la participación en el Mundial de cross del sucesor del gran Gebreselassie, un atleta pequeno y robusto que mueve un motor que le hace inalcanzable para los mejores. Y es que Bekele, en el fondo mundial, sí que es ""un ser superior"".
No hubo Waterloo en Francia, como anunciaron los kenianos; tampoco asomo de baja forma ni debilidad mental. Hubo un torrente de recuerdos de los que hacen ineludible dejarse la piel en el intento. Y por supuesto, hubo exhibición, de esas que sólo pueden firmar los grandes monstruos del atletismo mundial. Su principal rival, Kipchoge, muy animado antes de la carrera, pagó su valentía no entrando siquiera en el podio.
Bekele, es un filón de horizontes inimaginables. Basta recordar que su ídolo, Haile Gebreselassie, ya es un segundón ante la figura de su sucesor.
Con otro doblete de oro obtenido en Saint Galmier, Bekele aumentó su ""fortuna"". Nunca vivirá con agobios a fin de mes, pero nadie le podrá devolver a su querida Alem. Su recuerdo, eso sí, estará siempre cubierto de oro.
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