Boca Juniors derrota a Corinthians y es Campeón

"Rolando Domínguez * CP. Después de tres temporadas consiguiendo llegar a la final de la categoría Infantil Menor de la Liga de Futbol Soccer Tuchtlán, el conjunto de Boca Juniors logró quedarse y alzar el trofeo de campeón del Torneo Regularización 2005.

Con un contundente 3-0 y con una soberbia actuación del cuadro que dirige el entrenador, Hector Cundapí, la escuadra ""boquense"" sobrepasó a un mediano Corinthians, que simplemente se guardó dentro del terreno del campo infantil 2 de Cana Hueca.

El arranque del cotejo se aproximó a un encuentro con pocas llegadas y mucho roce en el medio campo, zona donde el balón se disputaba con fuerza y precisión, pero ahí mismo se perdía la conexión con los bloques ofensivos, mismos que no destacaron en la mayor parte del primer tiempo.

Fue al minuto 22, casi al cierre del primer tiempo cuando Emilio Galindo, camiseta 8 del cuadro de título argentino, consiguió alzar la ventaja con un disparo certero y lejos de las manos del arquero de Corinthians.

Para la reanudación, y con la ventaja de 1 por 0 de Boca Juniors, las oncenas salieron a trabajar en la recuperación de balones sin que ello ayudara a la promoción de arribos a la zona de peligro. Por su parte, la escuadra de Corinthians que es dirigida por Luis Ojeda, dio algunos indicios de querer descontar la ventaja y meterse a la pelea.

Para el minuto 44 del tiempo corrido y posterior a un mejor desempeno de los Juniors, el número 11, Alejandro Gutiérrez demostró la clase de jugador que lleva consigo, regalando un gol de mucha categoría y alto nivel. La jugada que nació por el costado derecho de la zona de Corinthians derivó de un disparo al ángulo contrario, haciendo contacto con el travesano y después culminó en el fondo de la meta.

Posterior al 2-0, Boca tomó la confianza de plantarse y dirigir el ritmo del encuentro, y dos minutos después, el mismo número 11, aseguraba el título con otro gol de ""grandes"", luego de que tomará el esférico y desde fuera del área metiera un disparo con potencia pegado al refuerzo, mismo que primero chocó con el metal y finalmente terminó metiendo el mismo arquero de los de título brasileno.

El silbatazo final del árbitro central, Jorge Mario Orantes, decretó el final del juego, momento en el que ambas oncenas recibieron los aplausos y porras de sus sectores, emotividad que derivó en las lágrimas de algunos ""pequenines"" de corazón enorme.

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