Hannover, Alemania. * AP. Ninguno acreditó ser una maravilla y en todo caso el más flojo fue Brasil, que hizo equilibrio en la cornisa y casi pierde la vida.
Tranquilos y con ruta despejada avanzaron Argentina y México, que se medirán el domingo (en Hannover) y el local Alemania, que chocará un día antes con Brasil (Nuremberg), en las semifinales de la Copa Confederaciones.
Latinoamérica avanzó con su dotación completa lo cual le garantiza -debido al choque entre Argentina y México- que uno de sus seleccionados dispute la final del 29 de junio en Francfort, el mismo día del partido por el tercer puesto en Leipzig.
México, el que mejor impresión dejó de todos los semifinalistas, se clasificó con holgura al sumar siete puntos, tres más que Brasil y Japón, al que los tetracampeones mundiales desalojaron de la segunda posición por mejor diferencia de goles.
Está muy claro que Brasil y Alemania reeditarán un viejo duelo de dos escuelas: la sudamericana y la europea, muy pero muy marcada en estos dos equipos.
Una, con su elegancia, habilidad e imaginación, y la otra llena de potencia física, haciendo del esfuerzo un juramento y marcadamente frontal al encarar hacia el gol.
Argentina, otro abanderado de esa academia sudamericana, se medirá con un México que está dando sobradas muestras -a nivel de equipos y de selecciones- que ya se graduó en la universidad y con un libreto propio que editó en la CONCACAF.











