Las selecciones de Brasil y Ecuador ofrecieron un paupérrimo espectáculo la noche de este sábado en el último de los encuentros de la jornada sabatina de la Copa América Centenario, en el Rose Bowl de Pasadena, California, empatando a cero goles.
El protagonista del encuentro fue el árbitro chileno Julio Bascuñán, robándose el show y generando polémica con sus decisiones en el terreno de juego, que claramente favorecieron a la selección de Dunga, la cual quedó a deber futbolísticamente en el encuentro.












