Hiroshima, Japón * EFE. Brasil, con su victoria ante la República Checa, fue, igual que en el estreno de la segunda fase, la única alegría en los mundiales de voleibol, porque tanto Argentina, como Puerto Rico y Cuba volvieron a perder. Las dos primeras jornadas de la segunda fase eran las destinadas a las sorpresas, porque los equipos punteros de un grupo se enfrentaban con los últimos del otro. No hubo sorpresa alguna, aunque Francia necesitó de cinco sets para ganar a Estados Unidos. Todos los demás cumplieron el pronóstico. Brasil venció por 3-0 (25-22, 25-20 y 26-24) y dio un paso más en su objetivo de luchar por renovar el título de campeón del mundo, aunque tuvo que sufrir más de lo que dice el marcador.
Durante casi todo el primer set, lo mismo que en más de la mitad del segundo, el dominio correspondió a la República Checa que utilizó el físico y su mayor altura para poner en dificultades a Brasil, cosa que consiguió. Sin embargo, los todavía campeones mundiales demostraron su efectividad, al adelantarse al final de los dos sets y apuntárselos por la vía rápida sin dar opción al rival.
Lo mismo ocurrió en el tercer y definitivo set, Brasil cerró el partido a la primera ocasión después de una multitud de empates en el marcador desde el principio. Argentina no pudo vencer al equipo suplente con el que Serbia y Montenegro afrontó el partido. Argentina comenzó mal, con un 5-0 en contra, y acabó peor, completamente desmoralizada y fuera de la pista, ante la gran superioridad de los balcánicos.
No es que Argentina jugara demasiado mal, pero la superioridad técnica de los europeos, resultó evidente desde el primer minuto de partido.
Serbia y Montenegro, consciente de su superioridad, afrontó el partido con los jugadores reservas y, además, no hizo cambios para dar descanso a los habituales de cara a los partidos trascendentales que faltan.
Con 2 sets a 0 en el marcador, los balcánicos se relajaron en exceso y permitieron a Argentina poder armar un poco más su juego y apuntarse la tercera manga, ante la falta de interés de sus rivales.











