Brujas levanta el título en la Liga Rosañera

Brujas y Rosario FC protagonizaron una final llena de intensidad en la cancha. Alan Pola/CP
Brujas y Rosario FC protagonizaron una final llena de intensidad en la cancha. Alan Pola/CP

La noche del viernes fue testigo de una final intensa y llena de emociones en la Liga Rosañera, donde el equipo de Brujas se consagró campeón tras imponerse por 3-1 ante Rosario FC, en un duelo disputado en el campo de El Rosario, ubicado en la colonia del mismo nombre, escenario que registró una destacada entrada para presenciar el partido decisivo del torneo.

El encuentro arrancó con un ritmo dinámico y con ambos conjuntos mostrando intención ofensiva. Rosario FC tomó la iniciativa desde los primeros minutos, presionando alto y aprovechando la amplitud del campo. Esa propuesta dio resultados al minuto 11, cuando Moisés Sánchez encontró espacio en el área y definió con precisión para adelantar a Rosario, desatando la euforia de su afición y colocando el marcador de 1-0.

Brujas no tardó en reaccionar y, lejos de desordenarse, ajustó líneas para equilibrar el trámite del juego. Al minuto 20, Fabián Gutiérrez capitalizó una jugada colectiva bien elaborada y con un disparo certero igualó los cartones, devolviendo la calma a su equipo y manteniendo abierta la lucha por el campeonato.

Polémica

El cierre del primer tiempo estuvo marcado por la polémica y la tensión. Faltando diez minutos para el descanso, Luis Domínguez, jugador de Brujas, fue expulsado, situación que parecía inclinar la balanza a favor de Rosario FC, que se fue al entretiempo con superioridad numérica y la ilusión intacta de inclinar la final a su favor.

Para la parte complementaria, Brujas mostró carácter y determinación. Con ajustes tácticos y el ingreso de Fernando, el cuadro logró reorganizarse y encontró un nuevo impulso ofensivo. El cambio resultó determinante, ya que, al minuto 44, Fernando apareció oportunamente para marcar el 2-1, gol que cambió por completo el panorama del encuentro.

Reacción nula

Rosario FC intentó reaccionar, adelantando líneas y buscando el empate, pero Brujas supo manejar los tiempos del partido con orden defensivo y transiciones rápidas. La resistencia dio frutos nuevamente al minuto 65, cuando Fernando selló su doblete y el 3-1, desatando la celebración de su equipo y encaminando el título.

Con el silbatazo definitivo, Brujas confirmó su condición de campeón de la Liga Rosañera, en una final que quedará en la memoria por su intensidad, los giros del duelo y la capacidad de reacción del monarca, que supo sobreponerse a la adversidad para levantar el trofeo en una noche especial en el campo de El Rosario.