En una edición más del Clásico Universitario, los Burros Blancos del IPN derrotaron a los Pumas CU, por marcador de 51-48, en un partido cardíaco que tuvo que llegar al tiempo extra, en la sexta semana de la Onefa.
Ambos equipos llegaban a la cancha del Estadio Olímpico Universitario invictos, tras superar satisfactoriamente los primeros cuatros partidos de la temporada.
Pumas, la mejor ofensiva de la Liga Mayor, no logró superar a Burros, quien a su vez llegaba al encuentro como la mejor defensa.
Con una intercepción del córner Gerardo Ramírez, que derivó en anotación, en el último minuto parecía que los Pumas se alzarían con la victoria. Sin embargo, en la última jugada de la cuarta parte, Carlos Omaña concretó una recepción para mandar el juego al tiempo extra.
Finalmente en el tiempo extra, los Pumas se adelantaron con un gol de campo; sin embargo, en jugada personal, el “quarterback” de Burros, Alex García, anotó para poner fin al partido. Al final del encuentro, el “quarterback”, Alex García, comentó “somos un equipo fuerte, a diferencia de otros años, que el equipo se caía, hoy demostró que estamos hechos para partidos importantes”.
Por su parte, el entrenador de Burros Blancos, Agustín López, celebró que el equipo continúe invicto. “Esperábamos un juego así de complicado, pero también esperábamos ganar”, sentenció el “head coach” de los del IPN.
Con esta victoria, Burros se adueña del liderato de la conferencia Jacinto Licea, y se apunta como el favorito, de cara a la postemporada de la Liga Mayor de la Onefa.
Violencia y grito homofóbico
La atmósfera familiar que se vivía en el clásico entre Pumas CU y Burros Blancos terminó por convertirse en un ambiente más parecido al de un partido de Futbol.
La violencia y el polémico grito de “eh, puto” se hicieron presentes en el Olímpico Universitario. En un partido reñido, donde la calentura predominaba en las gradas, la afición del IPN agredió verbalmente a los jugadores de Pumas con el grito homofóbico.
Al término del encuentro, el ambiente “porril” hizo de las suyas. Un grupo de seguidores de la UNAM agredió a un par de aficionados politécnicos. Despojar a los “rivales” de su “jersey” fue el objetivo de los agresores. Con esto queda claro que no solo en el Futbol pasa. Ninguna de las instituciones se ha proclamado al respecto.












