Campeones Acereros está al borde de la eliminación en la NFL

Houston * EFE. Nadie se podía imaginar que los campeones del Super Bowl, de la Liga Nacional de Futbol Americano (NFL), los Acereros de Pittsburgh, estuviesen al borde de la eliminación de la fase final y sin posibilidad de defender su título.

Sin embargo, la realidad es que después de sufrir la última derrota y la más humillante, por 13-6, ante sus acérrimos rivales, los Cafés de Cleveland, el hundimiento de los campeones del Super Bowl es completo tras perder por primera vez en seis años cinco partidos consecutivos.

La derrota, que fue la primera que sufrían en Cleveland ante los Cafés después de haber ganado 12 veces consecutivas, los dejó con marca de 6-7 y con muy pocas probabilidades de estar en la fase final, ya que no dependen de ellos mismos sino de lo que puedan hacer otros equipos.

Los Acereros, que comenzaron la temporada con marca de 6-2, han perdido todo el potencial de equipo ganador, y lo que es más frustrante para sus seguidores, las cualidades innatas del equipo como son su gran defensa y el juego de ataque por aire.

Nada de eso les funciona y con un medio ambiente de viento y temperatura gélida, los Cafés volvieron a ser superiores a sus eternos rivales, a los que dominaron en todos los aspectos del juego.

El mariscal de campo de los Acereros, Ben Roethlisberger, fue la mejor imagen de la perdida de solidez defensiva de los campeones del Super Bowl después de ser derribado ocho veces por la primera línea de los Cafés (2-11).

Roethlisberger perdió por primera vez en los 11 partidos que ha disputado como profesional contra los Cafés, que ganaron sólo su segundo partido en lo que lo que va de temporada y el primero en su campo ante los Acereros desde el 2000.

Lo más irónico para los Acereros es ver cómo de las cinco derrotas que han sufrido, tres han sido frente a los peores equipos de la NFL como son los Jefes de Kansas City, Raiders de Oakland y Cafés.

Los tres equipos tienen una marca combinada de 9-28 y han sido los que han colocado a los Acereros al borde del abismo e indignado a los propios jugadores de los campeones del Super Bowl.