En mayo de 2017, Saúl “Canelo” Álvarez propinó una golpiza a Julio César Chávez Jr. en la cual los últimos “round” de la pelea en Las Vegas, resultaron hasta lastimosos por la nula combatividad del Hijo de la Leyenda que arrastró el apellido en lo que hasta ahora es, su último combate como profesional.
Esa velada de mayo de 2017 en la T-Mobile Arena, para “Canelo” es la última en la que enfrentó a un rival mexicano. El boxeador tapatío declaró que ya no se medirá con rivales tricolores, pues él es un representante de México.
“Yo represento a México, no me agrada la idea de enfrentar a un Mexicano. No volveré a enfrentar a un Mexicano porque yo represento a México”, declaró Álvarez desde Nueva York para un programa de radio de ESPN, donde inició su gira de medios para el pleito del 4 de mayo contra Daniel Jacobs.
Fue en diciembre del año pasado en la Gran Manzana, cuando Canelo empezó a meditar la idea de no pelear más con otro mexicano. En la semana de su pleito con Rocky Fielding salpicó a algunos con su idea.
“No me agrada la idea de pensar de enfrentar a un mexicano. Ya no me gustaría hacerlo. Me mantengo en esa idea desde que lo dije, porque yo represento a México”, apuntó el triple campeón mundial.
Munguía es campeón superwélter de la Organización Mundial de Boxeo y una estrella en ascenso que debido al crecimiento de su cuerpo, en algún momento deberá de abandonar su división para subir a los medianos, donde reina Saúl Álvarez.
En repetidas ocasiones el tijuanense ha declarado querer enfrentar al tapatío, en una pelea que sería atractiva para los espectadores debido al poder de puños de ambos pugilistas.
La única forma en que Canelo le pudiera dar la oportunidad a Munguía sería con una petición del público.












