El equipo Canel’s/Logitech G/Mobil 1/Laboratorio Tequis vivió un complicado paso por el Autódromo Monterrey, donde las condiciones climáticas y del trazado terminaron impidiendo que Rubén García Jr. y Max Gutiérrez pudieran disputar la primera carrera de The Chase de Nascar México Series.
Desde las prácticas, la escudería trabajó intensamente en la puesta a punto de los autos 88 y 23. Uno de los primeros inconvenientes fue la iluminación en algunos sectores del circuito, situación que los pilotos comunicaron junto con otros competidores a Control de Carrera para buscar mejores condiciones de seguridad.
La lluvia complicó posteriormente el programa y obligó a cancelar la calificación de Nascar México, Challenge y Trucks. De acuerdo con el reglamento, la parrilla se estableció con base en las posiciones del campeonato, colocando a García Jr. en la primera fila y a Gutiérrez en el quinto puesto.
Para la carrera, el personal trabajó durante varias horas en el secado del circuito. Los propios autos rodaron durante 15 minutos para ayudar a retirar la humedad, pero un sector previamente reparado continuó expulsando agua con cada vuelta.
Fue García Jr. quien reportó a Control de Carrera que ese punto no permitía acelerar con seguridad y representaba un riesgo para los participantes. Tras revisar la zona, los oficiales determinaron que el trazado no ofrecía las condiciones necesarias y la competencia terminó suspendida.
Pese a no poder arrancar, Canel’s Racing destacó el trabajo hecho durante todo el evento y agradeció a los aficionados que permanecieron en las tribunas esperando ver en acción a sus pilotos.
La escudería mantiene ahora la concentración en la lucha por el campeonato y en afrontar de la mejor manera la continuación de The Chase.












