Con la complicidad del réferi “Magic Marcus” y una ayudita de Vértigo, Capitán Furia adicionó a su sala de trofeos la prestigiada melena del experimentado luchador internacional mexicano Súper Brazo, en la batalla estelar del cañonazo de Lucha Libre presentado en el Centro Deportivo Roma de Tuxtla Gutiérrez, bajo el sello de Promociones Tury-Narváez Asociados.
La esperada fecha llegó y consigo el momento en que Capitán Furia y Súper Brazo se jugaron sus largas cabelleras, el prestigio y el orgullo, poniendo de manifiesto quién es el mejor en esta rivalidad.
Súper Brazo subió al ring para ganarse la simpatía de la afición con su peculiar figura, ataviado con elementos del traje del Parachico, reverenciando al público en las tribunas, mientras que el rudo Capitán Furia, que portó como siempre los colores de la bandera de los Estados Unidos, llegó altivo y también con un sector de seguidores apoyándolo en todo momento.
El “Capi” enfrío los ánimos de su oponente, haciendo un cambio de “second” en su esquina, trayendo al luchador internacional Vértigo para sustituir a Diamantina, mientras que el integrante de la familia Alvarado, quien tuvo como respaldo a Máscara Divina, se paseaba de un lado al otro del ring, listo para entrarle a los golpes y maromas.
Cuando al fin se dio paso a la primera caída, Súper Brazo se fue con todo sobre su rival, castigándolo con su tonelaje contra las cuerdas, dejándolo sin aliento y poniéndolo contra la lona para aplicarle todo su peso y escuchar rápidamente el conteo de tres palmadas de “Magic Marcus”.
Para la segunda caída, con la complicidad del réferi, Capitán Furia recibió ayuda de Vértigo, quien sin ser visto sujetó a Súper Brazo para que no pudiera defenderse de los ataques de su rival americano, quedando muy desgastado ante las repetidas patadas voladoras del Gringo Loco.
Cuando Súper Brazo ya no podía más, el americano lo llevó a espaldas planas y lo maniató con una llave, para escuchar el conteo de tres palmadas y llevarse así el triunfo en el segundo episodio. Tras dos primeras caídas relampagueantes, llegó el momento decisivo para los melenudos luchadores, donde cualquier error o distracción podría costarles caro.
Fue entonces cuando los rudos empezaron a hacer uso de todas sus mañas y, en una distracción más del réferi, vino el castigo de Vértigo sobre Súper Brazo, ante la desesperación de Máscara Divina, en la esquina contraria, reclamando a “Magic Marcus” para que estuviera atento.
Cuando el apoyo de Vértigo era descarado, sujetando a Súper Brazo para que Capitán Furia lo castigara volando desde lo alto, vino la experiencia del “Pirrurris”, quien se safó del castigo e hizo que los rudos terminaran estrellándose ante el alarido de la afición.
Fue un respiro para el Súper Brazo, quien regresó al centro del ring solo para seguir siendo atacado por Vértigo y Capitán Furia, aprovechando las constantes distracciones del réferi.
Súper Brazo sacó fuerzas de flaqueza y respondió al castigo de ambos luchadores, pero el “Gringo Loco” usó el último recurso de su repertorio para llevarse el triunfo, fingiendo un faul inexistente. “Magic Marcus” se dejó impresionar por el rictus de dolor del americano, concediéndole la victoria ante un desesperado Súper Brazo, que hasta a su “second” Máscara Divina increpó, pues en su afán de protestar la conducta de los rudos, distrajo constantemente a réferi.
Con el triunfo, vinieron por un lado los reclamos, y por el otro, el estallido de júbilo de un sector de las tribunas y de la misma esquina del “Gringo Loco”, donde Vértigo y Diamantina aparecieron para entonar el grito de “¡USA, USA!”, además de ondear la bandera estadounidense y burlarse de Súper Brazo, desconsolado y rabioso en su esquina.
De esta forma, el “hijo de Donald Trump” solo esperó a que el integrante de la dinastía Alvarado fuera poco a poco rapado, dejando su cabellera y orgullo en el ring, tras una dolorosa derrota en tierras chiapanecas que lo llevó hasta las lágrimas.
Diamantina, campeón
En la lucha semifinal de Campeonato de Peso Medio del Estado, Diamantina dio también la sorpresa al imponerse a Máscara Divina y arrebatarle el cinturón. Fue una apuesta mixta, pues mientras Máscara Divina puso en juego su título, el luchador exótico apostó su cabellera.
También en una lucha trepidante, llena de vuelos, llaveo, patadas voladoras y hasta sillazos, se dio la victoria para Diamantina en tres caídas.
¿Nueva Rivalidad?
Tras la pelea, Súper Brazo lanzó el reto a Diamantina para una nueva pelea de apuestas.












