La fiesta acuática más importante de nuestro estado cumplió por decimotercer año el objetivo de ser un evento de calidad y con atletas que, brazada a brazada, buscan conquistar las aguas del río Grijalva y el imponente Cañón del Sumidero. Provenientes de diversos estados de la República Mexicana, cada uno de los participantes logró, más que terminar entre los primeros lugares del certamen, vencer sus propios temores y debilidades.
Comenzaban a despuntar los primeros rayos del sol en la presa Manuel Moreno Torres, mejor conocida como Chicoasén; sin embargo, más de un centenar de personas, entre participantes y familiares, ya tenían sus campamentos, mientra que los entrenadores daban las últimas indicaciones los valientes nadadores.
Por distancias y categorías fueron abordando las diversas lanchas que los llevarían hasta sus puntos de salida, para luego recibir la salida oficial por parte de las autoridades invitadas y el comité organizador, iniciando con ello su travesía por dicha belleza natural de nuestra entidad.
Los primeros en recibir la orden de salida fueron los participantes de los 10 kilómetros, quienes lo hicieron desde el punto conocido como La Huella. La prueba más larga y extenuante del evento inició con mucho dinamismo; cada uno de los que se sumergieron en las aguas del Grijalva evidenció desde adrenalina y alegría por recorrer el río hasta temor e incertidumbre, pues para algunos fue su primera participación.
Sin tiempo que perder, el objetivo fue claro para los que llegaron por los primeros lugares. Tomaron la punta del recorrido y, con base en brazadas exactas, tratando de no desgastarse, lograron imponer su ritmo ante sus contrincantes.
En otras lanchas estuvieron los entrenadores de los atletas, quienes les iban indicando sus tiempos y el trayecto que estaban tomando, interviniendo cuando debían corregir, para brindarles las palabras de apoyo, las cuales son vitales para una prueba que, más que resistencia física, requiere de una gran preparación mental.
Avanzados en su trayecto, fue el turno para los que estuvieron inscritos en los 7.5 kilómetros, teniendo como escenario de partida el majestuoso Árbol de Navidad, en tanto que los de 5 kilómetros partieron desde la Falla de Muñiz.
Los ganadores
En la prueba reina, Cecy Cohen volvió a imponerse, manteniéndose como la monarca del Cañón del Sumidero. La representante del Centro Deportivo Israelita, A. C., fue la mandona del certamen de principio a fin.
Ella misma cuenta sus impresiones y asegura que este año se sintió muy bien. “Este año no quise nadar sola, busqué siempre estar con alguien del grupo. No siempre fui con la misma persona. Fue hasta el final, en los kilómetros finales, cuando vi la meta, cuando comencé a contar las brazadas para que se me pasara más rápido”, indicó la multicampeona.
Dentro de la rama varonil, Raúl García Aguilar, competidor de Zacatecas, también repitió en la primera posición en los 10 kilómetros, tal como sucedió el año pasado cuando logró imponerse por primera ocasión en la prueba máxima del evento.
El zacatecano manifestó —igual que Cecy Cohen— felicidad por ser el campeón de este año. “Sentí que nadé más rápido en esta ocasión, no me siento tan agotado como el año anterior, así que es un gran resultado para mí. Ya espero la próxima edición para volver a estar aquí en el Cañón del Sumidero”, indicó.












