“Todavía resta mucho trabajo por hacer”, fue la frase con la que Nicolás Larcamón enfatizó su análisis tras el empate ante Chivas en la ida de los cuartos de final.
El técnico de Cruz Azul reconoció que, aunque el resultado les permite soñar, la Máquina aún no alcanza el nivel que busca mostrar rumbo a la vuelta en Ciudad Universitaria.
“En el primer tiempo estuvimos más imprecisos; en el segundo, fluimos más con pelotas, dentro de todo tuvimos un rendimiento defensivo muy bueno, que no deja de ser una señal de alerta de cara a lo que será el segundo partido”, señala.
Larcamón insistió en que el encuentro se desarrolló conforme lo previsto, sabiendo que el Rebaño propondría un duelo incómodo. Incluso reconoció que, pese a no dominar de principio a fin, Cruz Azul tuvo tramos de control que le permiten mirar con optimismo el choque final.
“Sabemos que Guadalajara es un equipo en busca de cortar circuitos, en líneas generales. Tuvimos esa capacidad de pesar en algunos pasajes, no dominar como queríamos, pero en líneas generales, fuimos dominantes”, afirmó.
El técnico reiteró que el impulso de la afición será clave para la remontada, dejando claro que la obligación ahora será responder en CU y hacer pesar la localía.
“Chivas acá se hizo fuerte y logramos traernos ese resultado para lo que es el segundo partido de la serie, donde tendremos que hacer el trabajo en casa. Nos resta todavía un segundo partido, sumamente duro, y hacer mejor las cosas para la clasificación a semifinales”, indicó.
A pesar de las críticas surgidas tras la derrota ante Pumas, el estratega defendió el rendimiento general del grupo. “Nosotros estamos muy conformes con nuestro rendimiento; estamos muy conformes con el equipo que venimos siendo ya desde hace un tiempo. Pasó esa situación medio fatídica, pero nos encaminábamos mucho a se ese superlíder”, expresó.












