"Iván Agüero * CP. La magia de la naturaleza y la conexión con un caballo provocaron que padre e hija adoptaran a la Charrería como un deporte en común; más aún, que se convirtieran en líderes en su respectiva especialidad.
El deseo de contar con un caballo llevó a Ximena Velasco Cauzor a Charra de Chiapas. Posteriormente, la pasión, adrenalina, colores y matices que llenan el deporte nacional por excelencia provocaron que su papá, César Velasco, también se adentrara en dicho mundo.
La vida fue entretejiendo historias que se concentraron en Charra de Chiapas, equipo que vio a luz en el 2010 por iniciativa de un charro de experiencia, Carlos Pastrana.
Comentó Pastrana de Alba que la decisión de crear un equipo infantil de escaramuzas respondió a que su hija Sofía Pastrana Trejo necesitaba una nueva motivación, puesto que a su corta edad fue intervenida quirúrgicamente en varias ocasiones y el trato con doctores era constante.
Como buen padre, Carlos Pastrana dio a su hija algo nuevo para enfocarse y preocuparse. ""Buscamos charros que tuvieran hijas de la misma edad que Sofía, y así llegaron varias niñas y logramos agrupar a siete"", dijo Pastrana de Alba
Es así como llegan pequeñas como Ana Paola Álvarez, María José Velásquez Madrigal, Valeria Flores Argüello y, al poco tiempo, Ximena. Por azares del destino Sofía y Carlos deciden salirse de la agrupación que habían creado, pero permiten continuar adelante al resto de las integrantes. De a poco, Ximena se fue ganando el cariño de las amigas y del entrenador Eneas Ocaña.
Es tanta la pasión que lleva Ximena a ser escaramuza, que despierta en su padre el interés por montar a caballo y acercarse a la magia del deporte nacional por excelencia. Es así que, gracias a la cercanía de su casa con el lienzo ""Esteban Figueroa Burguete"" de Tuxtla Gutiérrez, decide montar en diferentes días a la semana.
Posteriormente recibe ayuda y consejos de varios charros y al poco tiempo se convierte en Charro del equipo Capilla de Tuxtla. Posteriormente se crea el conjunto de Rancho Santa Fe, del cual es líder, y la suerte en la que participa regularmente ocupa los primeros lugares.
Ximena y la escuadra de Charra de Chiapas en el 2011 acude al Nacionalito en Lagos de Moreno, Jalisco, donde, en su primer año de participación, quedan en segundo lugar nacional, pues aunque realmente merecían ser las monarcas, un equipo local fue el que se llevó los honores a la postre.
Para el 2012 la historia fue completamente diferente. El certamen infantil Nacional se desarrolló en Irapuato, Guanajuato, donde las chicas de Charra de Chiapas se proclamaron campeonas nacionales en un hecho inédito en la historia de la Charrería chiapaneca.
Esa escuadra estuvo integrada por Ana Paola Álvarez, María José Velásquez, Ximena Velasco, Frida Coles Moguel, Isabella Ruiz Hernández, Daniela Hernández Gaxiola, Estefanía Palacios Martínez y Ana Paulina Zenteno. Para que fueran identificadas como chiapanecas, como canción para su presentación eligieron ""Yo soy Chiapas"" y las mamás portaron blusas típicas de nuestro estado, algo que causó buena impresión.
""Fue un año de mucho trabajo. Como todos los equipos, tienes esos momentos buenos y malos, pero al final de todo nos llevaron al campeonato"", dijo Georgina Blasco, entrenadora de dicho conjunto campeón.
Este año las cosas serán diferentes. Gracias a Charra de Chiapas se formará también el conjunto de Coronelas; un trabajo exhaustivo para las niñas que estarán en ambos conjuntos.
""Hoy se integran a la manera que yo trabajo a Coronelas y con un grupo de niñas en categoría 'B', que son de los 12 a los 14 años, aunque tenemos niñas más pequeñas, vamos a integrarlas y a trabajar muchísimo para que al Nacionalito de Durango lleguen listas"", apuntó Basco de Pliego.
La idea es que el equipo de Coronelas se pueda ubicar entre las primeras tres clasificadas nacionales en Durango. Además, las están preparando para competir en categoría libre, es decir que en el Estatal 2013 en Estación Juárez podrían participar.
Cuántas cosas buenas se dieron desde la creación de Charra de Chiapas en el 2010, en aquel momento en que Carlos quería dar una nueva motivación a su hija Sofía. Después de eso, historias de amigos, familias y charros se fueron entrelazando.
Charra de Chiapas ha significado crecimiento para las niñas, quienes se han levantado ante situaciones adversas como el no poder ganar en Lagos de Moreno. Ahora, sin importar que sean cientos o miles los aficionados en un lienzo, las niñas se paran con toda la confianza y entereza para demostrar que son las mejores.
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