Sin suerte a puerta y, con la mala fortuna de arrancar el partido con un gol en propia puerta, Chiapas Premier tuvo al final que capitular ante la mayor pegada del América, el mejor filial de la Segunda División, quien volvió a imponer su jerarquía en casa con un marcador de 3-0.
Pese al resultado, Chiapas Premier se mantiene cuarto del Grupo Tres con 24 unidades, a la espera de encuentros paralelos que le podrían desplazar uno o dos peldaños de la zona noble de la tabla.
Aun con el billete amarrado tiempo atrás para la fiesta grande, los pupilos de Pablo Luna quisieron mostrar su versión más efectiva ante un conjunto selvático que se había desgastado mucho en el encuentro anterior ante el líder Tampico Madero.
En cambio, los hombres de Ignacio Negrete intentaron construir su juego al toque y por bajo, consolidándose primero en el campo para después progresar poco a poco sobre el nido rival. Sin embargo, en el minuto 32 una recuperación de Saulo Cabrera propició un centro envenenado desde la derecha que al final encontró la pierna del defensa Jonathan Levin quien no pudo dirigir el rechace fuera de los tres palos (1-0).
El tanto llevó a aumentar la presión e intensidad americanista, y sería seis minutos después cuando Alfonso Emilio Sánchez enganchó un cañonazo que llegó a despejar la defensa, pero con muy poca fortuna, ya que el balón quedó para Saulo Cabrera, quien con el muslo empujó a placer el 2-0 (min. 38).
En la segunda parte cambiaron los roles, fruto evidente del resultado, con el América contemporizando entre líneas y agilizando los cambios con la lesión del central Jonathan Sánchez, mientras que Chiapas intentaba aumentar la presión en vanguardia con la entrada de Karim Zenón y Pedro Padilla.
Con los visitantes entregados a la búsqueda inexorable del gol, el conjunto águila aprovechó un resquicio en la retaguardia para generar un nuevo contragolpe desde el flanco derecho, con un centro larguísimo de Emilio Sánchez que se alojó en las botas de un oportunísimo Saulo Cabrera quien, desde la izquierda, esperó el error de la zaga para plantarse solo ante el meta y driblar la salida de Garcés (3-0, min. 56).












