Murcy Jr. y Toro Rojo se llevaron el triunfo en contra de Cadáver 1 y 2, luego de que en la tercera caída se quitaran las máscaras y se las aventaran a sus rivales para hacerle creer al referí que ellos lo habían hecho. Este cayó en la trampa y eligió como ganador a la dupla chiapaneca ante el descontento de los tabasqueños. Los del inframundo exigieron la revancha inmediata a la organización.
En el combate estelar de la función denominada “Noche de Revanchas”, organizada por el Instituto del Deporte Tuxtleco (Indetux) y el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, que se llevó a cabo en el Auditorio Municipal, los visitantes prometieron que no realizarían otra mala acción luego de haber ganado la batalla pasada por descalificación de los oponentes.
Lo anterior hizo que la pugna comenzara de la mejor manera. Ya en el cuadrilátero ambas parejas demostraron sus mejores movimientos y desde el principio la batalla fue muy igualada. Gracias a la velocidad por parte de los Cadáveres, fueron ellos quienes se llevaron la primera caída y se acercaron a consumar nuevamente la victoria, tal y como sucedió hace un par de semanas.
Los chiapanecos no se quedaron de brazos cruzados y al ver que sus contrincantes eran más rápidos y ágiles, estos comenzaron a utilizar la fuerza y golpearon salvajemente a los visitantes. Lo antes mencionado hizo que el público los apoyara de una manera sin igual y gritaran el nombre de Chiapas en todo el recinto deportivo. La pelea se trasladó afuera del cuadrilátero y los golpes con objetos —que se encontraban a un costado— no tardaron en llegar.
La segunda oportunidad terminó a favor de los locales, luego de aplicarles un paquetito a ambos competidores y posteriormente realizarles el conteo de tres. Con todo igualado, la tercera caída sería la que definiría el rumbo del combate. Los Cadáveres mostraron su molestia por el apoyo que recibían sus oponentes y recurrieron a las triquiñuelas, haciendo que el árbitro se distrajera.
Poco a poco el enojo de estos dos atletas se vio reflejado en los golpes que realizaban y en la forma en que trataban a los dos de casa. En algún momento de la contienda comenzaron a amagar con que les quitarían las máscaras e incluso la de Toro Rojo estuvo cerca de terminar completamente destruida debido a los jalones que recibió a la altura del rostro.
La picardía de Murcy Jr. salió y dialogó con su hermano mientras el árbitro se encontraba viendo hacia otro lado. Los dos chiapanecos se quitaron las máscaras y se tiraron al piso, no sin antes aventárselas a sus rivales quienes las tomaron solamente para que el silbante se diera cuenta que yacían en sus manos.
El juez pensó que estos se las habían arrebatado de su cara a ambos peleadores, y al verlos en la lona no dudó en descalificar a los tabasqueños para así darles la victoria a los de Tuxtla Gutiérrez. Aunque no fue la forma más honesta, el público aplaudió el éxito de sus peleadores y los felicitaron por vencer de una vez por todas a los del inframundo.












