Ciclismo en kilómetro cero

"París * EFE. El Ciclismo internacional se vuelve a encontrar ""en el kilómetro cero"" tras el espectáculo en estado puro ofrecido por el reciente Tour, que, si bien obsequió a la afición con emoción hasta el final y etapas épicas, está llamado a la reflexión por el escándalo derivado de la Operación Puerto, que terminó con la exclusión de los principales favoritos.

El Tour 2006 no pudo nacer con más trabas: tensa espera de datos comprometedores, acusaciones sin confirmar, rumores, tensiones, reuniones, un sinfín de hechos que nada tenían que ver con la ilusión y tensión especial que siempre precede a ""le grand depart"".

La carrera se quedó de un plumazo sin los elegidos para suceder a Armstrong: Ullrich, Basso, Mancebo y Vinokourov, este último por pertenecer al Astana, el único equipo que emigró al completo. Estas bajas aceptadas por ""acato al código ético"" provocaron las primeras reacciones.

""El Ciclismo está herido de muerte. Debemos reflexionar todos, asumir responsabilidades y partir de cero"", dijo en Estrasburgo, Eusebio Unzue, director del Illes Balears. Paco Mancebo se soltó el pelo: ""Si se acata el código ético tendría que salir en bicicleta el senor Leblanc (director del Tour)"".

Pero la carrera se lanzó en la capital europea en busca de las tierras del Benelux. Una primera semana estupenda para los esprinters, que se hartaron de poner a prueba su velocidad. McEwen se llevó la palma con tres triunfo, Freire, con dos, casi le empata al maillot verde y el campeón del mundo, Tom Boonen, lució el amarillo, pero sin subir al podio.

La segunda semana se animó con una escapada que puso en órbita al gallego Óscar Pereiro y a Landis al borde del K.O. Más emoción para ""la grande boucle"", que no preguntaba por nadie porque el aliciente crecía. Los Pirineos no arreglaron nada y la decisión final se traslado a los Alpes. Razones para olvidar temas espinosos, mientras resultaba evidente que las cunetas no se llenaban como en otras ocasiones. No sólo el Mundial de Futbol con Zidane y sus muchachos ""a la cabeza"" distrajo a los incondicionales de la bicicleta.



El efecto Pereiro

Las audiencias televisivas sufrieron un pequeno revés en Francia, y en Espana el efecto Pereiro de amarillo animó al personal a resistirse a la siesta en medio de la canícula. O sea, el Ciclismo interesa cuando hay tirón por parte de un protagonista que encienda los ánimos.

La parte final fue de locura, con la ""pájara"" de Landis en La Toussuire, con dos espanoles al frente de la general y, sobre todo, con el sueno, muy factible por entonces, de que ya había sucesor de Indurain. Se volvía a vibrar después de los siete anos de dictadura de Armstrong.

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