Bale amarga el regreso de Estados Unidos

El “expreso de Cardiff”, Gareth Bale, se hizo presente en el estadio Ahmad Bin Ali para amargarle el debut a las jóvenes promesas de Estados Unidos en el último partido de la primera jornada en el grupo B de la Copa del Mundo.

Gales y Estados Unidos tuvieron que esperar 64 y 8 años respectivamente para volver a un mundial, y gracias a un gol agónico de Bale, que selló el empate 1-1 a 10 minutos del final, tendrán que mantener en vilo el primer grito de victoria.

El equipo dirigido por Gregg Berhalter salió decidido a lastimar a su rival desde el comienzo. Con 10 minutos, un centro de Timothy Weah forzó a Wayne Hennessey para desviar un cabezazo de Joe Rodon en lo que pudo ser un autogol y de manera inmediata, Josh Sargent estrelló el balón en el poste derecho de la portería galesa.

Gracias al poder de asociación y a la posesión de balón, Estados Unidos construyó y dominó a placer la primera mitad; la recompensa llegó al minuto 36. Christian Pulisic recibió el esférico en medio campo y tras una gran conducción, rompió las líneas defensivas con un pase que dejó a Timothy Weah mano a mano con el portero galés y con un toque con la cara externa del pie al poste izquierdo de Hennessey, convirtió el 1-0 parcial.

El seleccionado a cargo de Rob Page encaró la segunda mitad con otra cara. EE. UU. le cedió terreno y los Dragones Rojos se lanzaron al ataque; sin embargo, les costó encontrar espacios. Al minuto 64, un cabezazo de Ben Davies fue desviado por Matt Turner como primer aviso de lo que venía.

Estados Unidos no logró neutralizar la embestida europea y pagó las consecuencias de entregarle el control a su rival. Gareth Bale (minuto 80) convirtió el 1-1 final a través de un penal inatajable para Turner que adivinó el lugar pero no pudo detener el violento disparo del jugador del LAFC.