Clijsters vence a Hingis en Australia

Melbourne, Australia * EFE. La belga Kim Clijsters se mostró como lo que será a partir del próximo lunes, de nuevo número uno del mundo, para detener a la suiza Martina Hingis en los cuartos de final del Abierto de Australia.



Merecimiento

El partido debía servir para probar a una y otra jugadora. Si Clijsters merecía de nuevo el trono y si Hingis sabría responder ante alguien de probado nivel. La respuesta está en el resultado, Clijsters lo cerró por 6-3, 2-6 y 6-4 con la autoridad necesaria cuando Martina comprometió su solvencia.

La helvética, invitada especial del torneo, se despedía así de un estadio en el que ha conseguido tres títulos en seis finales consecutivas, en un retorno que promete, pero en el que todavía son necesarios algunos retoques.

La falta de partidos de la ex número uno del mundo, sobre todo los conflictivos, es notoria todavía. Hingis ha decidido volver tres anos después de colgar la raqueta, cuando los problemas en sus pies parecían insalvables, y lo ha hecho con relativa credibilidad.

Las semifinales de Gold Coast, ante la italiana Flavia Pennetta y la primera ronda de Sydney, ante la belga Justine Henin-Hardenne han sido sus primeras derrotas. Sabe que debe mejorar, ajustar aún mas sus golpes y ganar en velocidad de piernas si quiere hacer frente a rivales de envergadura que estaban ya cuando ella dominaba el circuito, como Clijsters, Henin, las Williams, Davenport y Mauresmo, que en mayor o menor medida, no han perdido ritmo de competición.

Clijsters se encuentra a un nivel superior, aun con sus problemas de cadera y espalda, y hoy lo rubricó para lograr por tercera vez el puesto de número uno del mundo.



Puesto

La belga lo fue por primera vez el 11 de agosto del 2003 y se mantuvo allí durante 10 semanas, y luego el 27 de octubre ese mismo ano, otras dos más. La derrota de la estadounidense Lindsay Davenport ante Henin-Hardenne proporcionó a la flamenca la posibilidad de hacerse con ese puesto.

Clijsters se enfrentará ahora en semifinales a la francesa Amelie Mauresmo, campeona del último Masters, que apenas se emocionó cuando venció a la suiza Patty Schnyder por 6-3 y 6-0 en tan sólo 52 minutos.