"Cartagena, Colombia * EFE. La vida, a veces, te encumbra para posteriormente dejarte caer a la sima más profunda, tal y como reflejó el cine para contar historias de boxeadores y deportistas, marcados, muchos de ellos, por la tragedia.
Hoy, en Cartagena de Indias, sede de los XX Juegos Centroamericanos y del Caribe, aparece en los periódicos la imagen de un ídolo caído, el colombiano Antonio Cervantes ""Kid Pambelé"", postrado en la cama del siquiátrico en el que está internado a causa de una depresión.
Pambelé no ha sabido comprender que su tiempo como ""estrella"" de un deporte tan sacrificado, vituperado y ensalzado, en ocasiones, pasó hace mucho tiempo, y ahora se ve despreciado por cuantos le rodean, o al menos, así lo siente él.
El ex boxeador, que se paseaba por los escenarios de los Juegos, hace unos días, disfrutando como un nino, se ""emborrachó"" de éxito y de alcohol y tras pasar por un período de recuperación en una clínica especializada de La Habana, regresó a su país.
""Soy el mejor deportista de Colombia de todos los tiempos"", decía Pambelé mientras se paseaba por las instalaciones del estadio ""11 de noviembre"", sede del Beisbol en los Juegos. A su alrededor, y según se aproximaba a las cabinas de la prensa, las puertas se iban cerrando, una tras otra.
No sólo eran las puertas, tampoco los deportistas cubanos, por los que siente gran admiración el ex campeón, le prestaban atención.
Solo, se perdía por la noche cartagenera, tumbado en cualquier rincón, mientras su familia, inquieta, intentaba saber de él.
Cuán lejos están los anos setenta del siglo pasado. Cuán lejos están los halagos, las palmadas en el hombro. Cuán lejos está el título mundial de los welter junior, aquellas noches de gloria en las que llegó a defender en diez ocasiones el cinturón de monarca de la categoría.
""Pambelé"" está tumbado en la cama de un siquiátrico; el tratamiento al que se debe someter durará tres meses.
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