Cómo vencer a todas las excusas y al aburrimiento

"Iván Agüero * CP. zAún no te animas a hacer ejercicio? En esta ocasión te presentaremos diez consejos para poder ganarle a la flojera y así iniciar una rutina de entrenamiento.

Sí, es muy común; muchas vences nos prometimos que realizaríamos deporte tres o cuatro veces a la semana, pero, con suerte, sólo lo hicimos dos veces. O quizás planeaba ir al gimnasio a las cinco, pero siguió pegado al sillón viendo las noticias o la novela preferida, y ahora la calle está demasiado oscura. De hecho, usted estaría comenzando ahora si no fuera porque se siente un poco cansado y el ejercicio es demasiado largo.

Esta clase de excusas no serían un gran problema si sólo se las utilizara de vez en cuando. De esta forma, pedimos a profesionales del deporte que nos acerquen ciertos consejo oportunos sobre el tema. Ponga entonces a funcionar las estrategias que se describen a continuación, e iniciemos.

PRIMERO: Fíjese objetivos concretos. Es posible que usted piense que debe concretar sus objetivos cuanto antes, pero si no está en forma, no llegará muy lejos. zEstá buscando lograr mayor resistencia, tener una mayor musculatura, perder el exceso de grasa en su cuerpo, para lograr así reducir su peso y ser mejor en los deportes? Muy bien, pero mejor fíjese metas específicas. Por ejemplo, en vez de pensar en ""lograr un abdomen más reducido"", debe pensar en ""hacer cincuenta abdominales todas las mananas, entre las 10 y las 11"".

SEGUNDO: Cambie su programa de entrenamiento regular. Si hace las mismas cosas durante mucho tiempo, se empezará a hartar y se aburrirá más fácilmente. Un programa de ejercicios necesita ser actualizado regularmente para evitar su deterioro. Otra razón para cambiar su rutina de entrenamientos es que los músculos empiezan a lograr una mayor resistencia y, por consiguiente, los ejercicios ya no son tan efectivos.

TERCERO: Fije un horario firme. Anote sus horarios de entrenamiento en un libro o calendario, y apéguese a ellos como a cualquier otra cita. Si usted se fija a una rutina de días y horarios, será mucho más probable que la cumpla. Pero si por el contrario dice ""voy a ejercitar cuando tenga tiempo"", es posible que nunca lo encuentre si le resulta complicado llevar esta rutina.

CUARTO: Consiga un companero(a). Existe una simple razón para esta acertada regla: si usted planea igualar o superar a alguien haciendo Gimnasia, también se superará a sí mismo. No es necesario que ustedes trabajen juntos en los ejercicios, pero saber que alguien lo está acompanando en su esfuerzo ayuda siempre a incentivarse.

QUINTO: Recompénsese a usted mismo. Los beneficios de sus esfuerzos pueden llevar tiempo antes de ser vistos, por lo que debería otorgarse premios más inmediatos. Si las recompensas son bastante buenas, se sorprenderá de ver cómo se esfuerza para lograrlas.

SEXTO: Pruebe con el compromiso de los ""cinco minutos"". Si simplemente no le gusta trabajar más de lo que había pensado, ejercite durante unos cinco minutos, salvo que, al finalizar, desee continuar. El secreto de esta regla consiste en que una de las partes más difíciles del ejercicio es comenzar a hacerlo, algo que se simplifica si se piensa que sólo serán ""cinco minutos"".

SÉPTIMO: Motívese usted mismo. Si ha estado saltando entrenamientos, necesitaría recordar las razones que lo llevaron, en un principio, a comenzar su ejercicio. Una sesión de deporte incumplida no es el fin del mundo, y se puede retomar sin mayores problemas. Sin embargo, dos o más sesiones incumplidas tienen que llevarlo a repreguntarse por qué las está evitando.

OCTAVO: Prepárese para tener éxito. Incluso si usted ha tenido problemas en el pasado, dígase a sí mismo que esta vez sí logrará cumplir sus metas. Si piensa que podría fallar en un programa de ejercicios, trabajará mal por el simple hecho de haber encontrado una excusa.

NOVENO: Consiga su propia ""identidad del ejercicio"". Su concepto de sí mismo como atleta puede motivarse si las personas lo alientan a ser activo y usted tiene el gusto de oír sus comentarios.

DÉCIMO: Desenchúfese de los problemas. Aquellas personas muy concentradas en sus problemas tienden a poseer altos niveles de ansiedad, por lo que pueden sumar como una preocupación el cumplir con una rutina de entrenamientos, lo cual solo les agregará a la presión. En su lugar, debería concentrarse en disfrutar su entrenamiento, sin imponerse mayores exigencias.

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