Con grandes aspiraciones

"Suecia * EFE. Suecia aspira a todo en Alemania 2006. El equipo entrenado por Lars Lagerbaeck se ha convencido de que tiene el nivel suficiente para repetir los éxitos logrados por la selección sueca en 1958, cuando fue segunda, y en 1950 y 1994, en ambos casos tercera. Tiene a un buen portero (Issakson), una defensa segura (4 goles en 10 partidos en la fase de clasificación), un centro del campo trabajador y una delantera temible (Larsson e Ibrahimovic).

A la solidez de un bloque muy físico anade el talento incuestionable de uno de los hombres destinados a dejar huella en el Mundial: Zlatan Ibrahimovic. El delantero del Juventus encarna el salto de calidad dado por los suecos en los últimos anos.

En 2002, Suecia acabó primera en un grupo en el que también estaba Inglaterra y en el que fue capaz de eliminar a Argentina, aunque luego cayó en octavos contra la sorprendente Senegal en la prórroga. En la pasada Eurocopa, Holanda tuvo que esperar a los penaltis para superar en cuartos a un conjunto sueco que había dejado una buena impresión.

En Corea y Japón, un jovencísimo Ibrahimovic (21 anos) dejó detalles de clase que justificaron su traspaso al Ajax, casi 9 millones de euros, el más alto en la historia del futbol sueco. Y dos anos después, mostró sus progresos y maravilló con un gol de espuela contra Italia, adonde se fue poco después para jugar en el Juventus.

En la fase de clasificación, Suecia -que nunca ha ganado un gran torneo internacional- pasó como una de las dos mejores segundas selecciones, después de haber protagonizado una brillante liguilla, aunque con un lunar: perdió los dos partidos contra el rival más acreditado, Croacia. Ibrahimovic, con 8 tantos, fue el tercer máximo goleador de la fase.

Tras haber respondido con creces al desafío del Calcio, el delantero de origen serbobosnio, que se ha hecho un tatuaje con la leyenda ""Sólo Dios puede juzgarme"", está obligado a confirmar ahora que es uno de los mejores delanteros del mundo. De ello dependerá mucho la suerte de Suecia, un equipo bien organizado pero algo rígido y no sobrado de ideas.

A su sublime técnica, inusual en un hombre de un metro noventa y pico, Zlatan anade muchas otras cualidades, aunque también dos defectos importantes: falta de gol y de carácter. A ello hay que anadirle ciertos aires de divo y sus problemáticas relaciones con los medios de comunicación suecos.

El propio Ibrahimovic ha declarado en público que Suecia debe apuntar más alto en sus objetivos y aspirar a ganar el Mundial, una afirmación que el siempre prudente Lagerbaeck ha apoyado veladamente, aunque ha reconocido que su equipo necesita rendir al máximo todo el torneo y tener suerte en los cruces para poder realizar una hazana que sería mayúscula.



Una afición entregada

Ese halo de optimismo también se ha extendido a los medios de comunicación y a la afición, que creen que esta selección es incluso superior a la que perdió la final frente a la Brasil de Pelé y Garrincha en 1958 y a las de 1950 y 1994. En esta última ya estaba Henrik ""Henke"" Larsson, a quien en su país idolatran, como muestra el hecho de que recientemente fuera elegido mejor jugador sueco de la historia en una votación popular.

Aparte del guino sentimental, la presencia del jugador del Barcelona asegura experiencia y permite contar con un delantero muy inteligente y con mucho gol, un complemento perfecto para Zlatan.

El triunvirato de estrellas incluye también a Fredrik Ljungberg, un hombre necesitado de demostrar con su selección el buen nombre que se ha ganado en el Arsenal.

Junto a ellos, figuran otros jugadores experimentados como el capitán Mellberg -líder de la zaga y ex del Racing de Santander-, el fino Anders Svensson o Matias Jonson; el mediocentro Linderoth (un gran especialista defensivo) y hombres llamados a dar el salto como Isaksson, Kaellstroem, Wilhelmsson, Rosenberg o Elmander.

Esa mezcla de veteranía y juventud, así como la dirección sosegada de Lagerbaeck, poco amigo de las estridencias y devoto confeso del 4-4-2, son otras de las bazas de Suecia. Entre sus defectos figuran la falta de un conductor que distribuya el balón con más criterio, pocos recambios de garantía en defensa y cierta dependencia de Ibrahimovic.

Lagerbaeck no anduvo lejos de ser destituido a finales de 2000, cuando encadenó una pobre actuación en la Eurocopa con un titubeante inicio en la fase de clasificación. Sin embargo, su autoridad ahora es incuestionable. No en vano, es el primer entrenador que clasifica a Suecia para cuatro fases finales consecutivas (contando Mundiales y Eurocopas).



Suecia ha hecho historia

A lo largo de sus diez participaciones en la Copa del Mundo, Suecia se ha hecho un nombre en el panorama internacional. A sus tres grandes éxitos, anade un cuarto puesto en 1938 y un quinto en 1974. En sus otras participaciones, no estuvo tan brillante: octava en 1934, novena en 1970, decimotercera en 1978 y 2002 y vigésimo primera en 1990.

Después de una década de resultados más bien mediocres, Suecia aspira ahora a convertirse en una de las grandes sorpresas del campeonato y a volver a hacer historia en un Mundial.

No ha logrado ningún título la selección de Suecia.

A participado en Ediciones 10 (1934, 1938, 1950, 1958, 1970, 1974, 1978, 1990, 1994, 2002). Partidos disputados: 42 / ganados: 15 / empatados: 11 / perdidos: 16 / GF: 71; GC: 65 / Puntos: 56. Suecia ha conseguido un segundo puesto (1958), y dos terceros (1950, 1994).

Su vestimenta habitual es camiseta amarilla, pantalón azul.

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