Con nombre de Escaramuza

"Iván Agüero * CP. Cuarto Poder te trae la tercera entrega de la historia de las Escaramuzas en la Charrería. En esta ocasión te hablaremos sobre los primeros reglamentos que se impusieron para la competencia de las bellas a caballo.

En 1952, don Everardo Camacho Mora, presidente de Asociación Nacional de Charros, se dio a la tarea de reglamentar y ampliar la Escuela de Charrería, que hasta ese entonces habría tenido un único maestro ""El San Luis"", nombrando ante la gran cantidad de alumnos a otros dos instructores: Luis Ortega y Rafael Ramos.

A Malena Lucio le había tocado en suerte iniciar con este gran paso. Ella montaba inicialmente en un club hípico, pero bajo la instrucción del general Manuel Mercado, cambió al estilo charro, convirtiéndose de 1947 a 1953 en la graciosa estrella de la Nacional, calando en casi todas las fiestas de la Asociación en forma maravillosa y, a manera de diversión, durante las prácticas, jugaban con los ninos y ninas charras a ""la rona"", ""los encantados"", y a ""lo que hace la mano hace la otra"", montando a caballo.

Don Everardo Camacho se ponía al frente de un grupo semejante integrado pos sus hijos: José, Antonia y Guadalupe, y los de Santiago Ruiz Gómez: María Eugenia, Graciela y Arturo, grupo al que se agregaban frecuentemente Manolo Herrera y Eduardo López Becerril. El ingeniero Ruiz fue otro de los grandes promotores para formar el grupo femenil.

A Luis Ortega se le confió la instrucción del conjunto. Puso en práctica los movimientos que había observado en los grupos de la policía montada y las cuadrillas mixtas formadas por veinte parejas en los Estados Unidos: vistosas evoluciones en perfecto orden y uniformidad. Pronto empezó a presentar al pequeno ""rebano"" ante el público de México. Fecha memorable en los anales de la Charrería organizada el 7 de marzo de 1953, cuando se presentaron ante el público esos ninos de 5, 6 y 7 anos que aportaban algo nuevo, un arte distinto en la doma y a la monta a la usanza mexicana. Había nacido el ""Carrusel Charro""; esta fecha más tarde sería reconocida como el Día de las Escaramuzas.

El deseo de los ninos de practicar más faenas propias de los hombres hizo que su presencia fuera sustituida por ninas, y fue cuando el conjunto adquirió sus características actuales. Bajo la música de ""Las Coronelas"", gusto que se le atribuye al Teniente Coronel Enrique Ramos Cabanas, papá de Julieta Ramos, integrante del grupo, fue cuando tomó el nombre de ""Escaramuza Charra"".

Ese primer conjunto femenil lo formaron Lilia López Becerril, Susana Mondragón, Julieta Ramos, Graciela y María Eugenia Ruiz Loredo, y Guadalupe Camacho durando, juntas relativamente poco tiempo, al casarse Julieta y convertirse las Ruiz Loredo en rejoneadoras, agregándose entonces al grupo Rosalía Ransanz, Holda Esther del Rivero, Gloria y Margarita del Castillo y Elia Flores.

Bien vestidas, alegres y muy bien montadas, eran invitadas por todas las Asociaciones del Distrito Federal y del interior de la República, entrando en el gusto del público asistente y haciendo escuela al despertar el deseo de los elementos femeniles de otros ranchos charros de contar con un grupo semejante al de ""Las Coronelas de la Nacional"", como se le comenzó a designar.

Largo fue el camino que se tuvo que recorrer, pero qué satisfactorio para todos los que intervinieron en su formación. Ver cómo ha proliferado y están presentes en todos los eventos charros de gran categoría, y cómo su repercusión llegó fuera de nuestras fronteras, formándose Escaramuzas en las Asociaciones Charras de Estados Unidos, Cuba y Francia, además de que ha habido intentos en otros países como Panamá y Japón, entre otros.

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