MdeR. * CP. Alemania está en la Copa Confederaciones en su calidad de anfitrión. Llega en pleno desarrollo de un nuevo sistema al mando del ídolo Jürgen Klinsmann, quien tomó la Selección luego de que Rudi Voeller viera cortado su ciclo con resultados decepcionantes y una actuación para el olvido en la Eurocopa. Este es un momento clave para ellos. Su objetivo es usar este torneo como termómetro para llegar al Mundial 2006, del que serán anfitriones, como gran potencia.
La estrella Michael Ballack es un jugador de personalidad, agresividad y poder ofensivo. Es una de las cartas fuertes del cuadro alemán de cara al Mundial de 2006. Su colaboración en el ataque teutón es indudable, ya que ha logrado marcar 22 tantos en 51 encuentros internacionales. Su técnico y otras figuras del balompié lo catalogan, en la actualidad, como el mediocampista con más gol en el futbol europeo.
Primera fase decepcionante la actuación del cuadro teutón, que no logró superar la primera ronda en un grupo conformado por Brasil, Estados Unidos y Nueva Zelanda.
Su técnico Jürgen Klinsmann nació el 30 de julio de 1964 en Göppingen, Alemania. Técnico de la selección desde julio de 2004. La semana pasada Alemania no pasó de un empate a dos goles ante una Rusia ultradefensiva que se dedicó a esperar y a especular con el contragolpe mientras le dejaba a los alemanes toda la iniciativa ofensiva.
Curiosamente, el seleccionador Jürgen Klinsmann optó por dejar en el banquillo a Kevin Kuranyi para darle la confianza a una inédita pareja de ataque formada por Lucas Podolski y Asamoah.











