Constancia, disciplina y responsabilidad

Constancia, disciplina y responsabilidad

Más allá de no haber podido festejar como pensaban su décimo aniversario de creación, el Club Basket DAE, dirigido por la profesor Diana Amezcua Echeverría, considera que su década de trabajo formando nuevas generaciones de basquetbolista y personas socialmente hablando ha sido bastante gratificante.

“Es una satisfacción enorme haber logrado mantenerme en donde estoy con los niños y con los papás. Agradecerles infinitamente, a la gente que cree en mí, en el club, y que tiene la confianza de enviar a sus niños con nosotros”, comenta la experimentada entrenadora.

Pero los agradecimientos no solo se quedan en ese sector tan importante para formar a un club tan ganador como lo es DAE de Tuxtla Gutiérrez, pues la profesora reconoce la labor que hacen día con día cada uno de los entrenadores que forman a los jóvenes deportistas.

“La capacidad, integridad y organización de nuestro club, también se lo debo mucho a mis entrenadores. A mis ayudantes y auxiliares”, enfatiza la directora general del club, al tiempo de que por igual, con su fe intacta, agradece a Dios por permitirle mantenerse al frente de este proyecto dentro del deporte ráfaga chiapaneco.

Valores fundamentales

Diez años se dice fácil, pero llevar a la práctica día con día no es nada sencillo. Eso lo ha vivido la directora del club, quien considera como secretos y pilares fundamentales para su permanencia palabras sencillas de pronunciar, pero con una gran significado en su resonancia.

“La constancia para mí es fundamental. La disciplina, la responsabilidad. Mucha gente ha dicho que me paso de exigente pero es mi forma de trabajar, y la gente que llega conmigo le exijo de tal manera. Hay algunos que no duran, por la misma exigencia que les pide. Se les lee la cartilla: ¿te gusta?, ¿no?, bueno; si no, adelante”, puntualiza Diana Amezcua.

Finalmente, sobre la continuidad del club brindando sus servicios deportivos, la profesora confiesa que le gustaría mucho continuar, aunque “una cosa es pensarlo, y otra cosa en mantenerse y llevarlos a cabo. No sé qué vaya a pasar más adelante, no sé cuándo vaya a terminar todo esto (contingencia), no sabemos nada. Esperar y más que nada, pensar que todos (alumnos, entrenadores y padres de familia), regresen bien. Eso es lo primordial”.