En el marco de la Jornada Nacional por la Paz, San Cristóbal de Las Casas fue sede de una emotiva actividad deportiva que logró reunir a familias enteras en torno a un objetivo común: fomentar la sana convivencia y la cultura de paz. Con el nombre de Corre, Trota o Rueda, convocó a ciclistas, corredores y caminantes, en un recorrido que atravesó algunas de las principales calles de la ciudad, mostrando la fuerza de la unión ciudadana.
El evento fue posible gracias a la coordinación de la Mesa de Seguridad con los Ayuntamientos de San Cristóbal y San Juan Cancuc, así como con el respaldo del Instituto del Deporte y la participación activa de los tres niveles de gobierno. Desde temprana hora, el punto de reunión comenzó a llenarse de familias listas con sus bicicletas, patines o simplemente su calzado deportivo para recorrer el circuito.
En la ceremonia de arranque, la presidenta municipal de San Cristóbal, maestra Fabiola Ricci Diestel, expresó su reconocimiento a todas las personas que atendieron la convocatoria, subrayando la importancia de unir esfuerzos por la paz. “Esta rodada unifica a las familias de San Cristóbal y nos demuestra que sí podemos transformar nuestro municipio y nuestro estado. Gracias a todos los niños y niñas que nos acompañan, y a cada persona que cree en la paz como camino. Seguimos trabajando junto a nuestro gobernador, el Dr. Eduardo Ramírez, para fortalecer a Chiapas como uno de los estados más seguros del país”, subrayó.
Por su parte, Viviana María Castillo Hernández, secretaria técnica regional y coordinadora de la Mesa de Paz en San Cristóbal de Las Casas, remarcó que esta acción es parte de un programa federal impulsado por la presidenta de la República, Dra. Claudia Sheinbaum, que busca atender las causas sociales como primer paso para la construcción de entornos seguros. “Sigamos trabajando desde la raíz para construir comunidades de paz”, pidió.
La rodada tuvo como característica principal su carácter inclusivo, permitiendo que cada uno eligiera la modalidad que más se adaptara a su condición física y estilo: correr, trotar o desplazarse sobre ruedas. El recorrido permitió disfrutar de las calles empedradas, la arquitectura colonial y el ambiente característico de la ciudad, acompañado por aplausos y muestras de apoyo de los transeúntes.
Durante todo el trayecto, elementos de seguridad y personal de apoyo se encargaron de garantizar el orden y la protección de los asistentes. Además, fueron instalados puntos de hidratación para que las y los participantes pudieran reponer energía en diferentes tramos.
La jornada concluyó con una breve ceremonia de clausura en la que se reiteró el compromiso de las autoridades para seguir impulsando eventos que fortalezcan el tejido social y fomenten estilos de vida activos. Dejó como saldo sonrisas, fotografías para el recuerdo y la satisfacción de haber participado en una acción que, más allá del deporte, simboliza la esperanza de un futuro en armonía.












