Lo que comenzó como un entrenamiento en familia dio pie a lo que hoy es la primera Liga Municipal de Softbol Infantil en Tuxtla Gutiérrez y que, a un año de haberse iniciado con apenas siete niños, ha ido en aumento y hoy son al rededor de 35 niños y niñas los que conforman el semillero de futuros sofbolistas.
Alfredo Dorantes Serrano, pediatra de profesión y jugador de Softbol desde hace 20 años, fue quien inició este proyecto con el apoyo de la Liga Municipal de Softbol de Tuxtla (LMSTG). “Mis hijos pequeños querían jugar (Softbol) y entonces empecé a entrenarlos, después invité a otras personas y poco a poco se fueron sumando más”, dijo en entrevista.
La escuelita tiene como sede el campo de Softbol infantil de Caña Hueca y participan niños y niñas de siete a 11 años de edad. Las prácticas se llevan a cabo los días lunes y viernes de 16:00 a 18:00 horas y cada 15 días realizan un juego de interescuadras en el que los pequeños muestran a sus padres y al público que asiste lo que han aprendido.
Dorantes explicó que hay avances importantes, pues los niños batean, lanzan y saben agarrar mejor la pelota. Dijo que también con ellos se trabaja en controlar sus emociones e inculcarles valores como el de jugar en equipo, ya que hay niños con personalidades muy diferentes.
“De pura casualidad tengo la ventaja de ser pediatra y por ello hay un poquito más de manejo y entendimiento. Hay niños con mucha habilidad, sin embargo hay que hacerles entender que vamos a crecer juntos y que no tenemos ninguna prisa”, detalló el entrenador.
El encargado de la Liga Infantil destacó su interés en que el proyecto siga creciendo y por eso dejó abierta la invitación a los padres de familia que deseen inscribir a sus hijos o conocidos sin ningún costo. Pueden acercarse al campo infantil los días de entrenamiento para adquirir más información.
Respecto a los conocimientos adquiridos, el pequeño primera base Humberto Ruiz Estrada comentó en entrevista: “He aprendido que no hay que enojarse cuando perdemos sino que hay que divertirse en el juego. He aprendido a batear con fuerza y a tener equilibrio”.
Finalmente Eduardo Solís Mandujano, jardinero central, quien viene de una familia que practica este deporte, mandó un mensaje a los niños que aún no se atreven a jugar. “Niños, por favor, tienen que empezar a jugar este deporte porque es muy padre y les podemos enseñar a jugar la pelota y a batear fuerte hasta que sean expertos”, puntualizó.












