La gran final del Futbol mexicano del torneo Apertura 2018 dará inició este jueves con el encuentro de ida entre América y Cruz Azul en la cancha del estadio Azteca, y será la cuarta vez en la historia que se enfrenten estos dos conjuntos capitalinos por el título de la Liga MX.
Con cuatro enfrentamientos, el clásico joven se convierte en la serie que más veces se ha repetido en la gran final, superando los partidos de Toluca contra Santos y América contra Pumas, los cuales se han jugado en tres ocasiones.
El primer enfrentamiento en la final que tuvieron Águilas y Cementeros ocurrió en la temporada 1971-1972, en pleno apogeo del Cruz Azul, el cual se llevó el primer “round” goleando al América por marcador de 4-1 en partido único.
Los goles de aquel hito celeste fueron concebidos por Héctor Pulido a los 10 minutos; Cesáreo Victorino, que siguió dando forma a la goleada al 28, y Octavio “Centavo” Muciño, quien sentenció el partido con un doblete al 36 y al 46; mientras que por el América descontó Enrique Borja al 89.
La venganza del América se consumó en la campaña de 1988-1989, cuando las Águilas se llevaron el título tras vencer a Cruz Azul por 5-4 global, con el delantero Carlos Hermosillo como gran héroe americanista.
En el duelo de ida, el América tomó ventaja venciendo 3-2 al Cruz Azul con goles de Luis Roberto Alves apenas al minuto dos; Carlos Hermosillo haría el segundo al 31 y el brasileño Antonio Carlos Santos pondría el tercero de penal al 58; en tanto que por la Máquina anotaron Porfirio Jiménez, al 45, y Narciso Cuevas, al 47.
Para el encuentro de vuelta en la cancha del Azteca todo terminó con un empate a 2-2, luego de que Juan Hernández pusó en ventaja a los de Coapa a los seis minutos; Cruz Azul remontó con goles de Patricio Hernández, al 20, y de Ricardo Mojica, al 27, pero Hermosillo diría la última palabra con el tanto del título a los 77 minutos.
Tuvieron que pasar 24 años para que Cementeros y Águilas volvieran a toparse en la final por el título, cuando en mayo de 2013 regalaron la que es considerada por muchos la final más emocionante en la historia del balompié mexicano, que vio levantar al Club América el undécimo título de Liga en su historia, ganando en la serie de penales.
En el duelo de ida, en el extinto estadio Azul, la Máquina Celeste se impuso 1-0 con gol de Christian “Chaco” Giménez a los 19 minutos, sacando una renta que no fue suficiente para la revancha en el Coloso de Santa Úrsula.
El 26 de mayo de 2013, Cruz Azul se puso en ventaja con gol del colombiano Teófilo Gutiérrez a los 20 minutos, tanto que solo sirvió para desatar la furia de las Águilas, que remontaron el partido en los últimos minutos con goles del cafetero Aquivaldo Mosquera, al 86, y del portero Moisés Muñoz, al 94, para enviar el partido al alargue.
En tiempos extras no se rompió la paridad, por lo que vinieron los penales, en donde América fue más y con un contundente 4-2 sellado con un derechazo de Miguel Layún dieron la vuelta de campeón en el Azteca.
Cabe resaltar que en aquella lluviosa noche de mayo el Cruz Azul llegaba como campeón de Copa MX, situación que se repite en este Apertura 2018; también se repite, como en 2013, la presencia de Miguel “Piojo” Herrera en el banquillo azulcrema.
América será local en el partido del jueves en el estadio Azteca, programado para iniciar a las 20:30 horas (tiempo del centro de México), mientras que Cruz Azul recibirá el encuentro de vuelta el domingo a las 18:30 horas en el mismo recinto de Santa Úrsula.
Afición
La taquilla principal del estadio Azteca colgó la lona de “Boleto Agotado” para el encuentro de ida de la gran final del futbol mexicano, en donde habrá choque capitalino entre la Máquina Celeste del Cruz Azul y las Águilas del América este jueves por la noche.
A partir de este miércoles y como se había vislumbrado durante toda la semana el “Coloso de Santa Ursula” se quedó sin entradas para el primer asalto de la contienda que definirá al campeón del Torneo Apertura 2018 de la Liga MX.
La reventa como ya es costumbre, se hizo presente en las inmediaciones del inmueble, de manera discreta, pero insistente, era cómo se conseguía el cometido de vender los boletos a precios, que oscilaban entre los mil pesos por una entrada en la zona preferente, hasta los dos mil 500 por persona, en un palco.












