Luego del paró obligado por la fecha FIFA, el campeón Cruz Azul regresará a la actividad futbolística cuando reciba la visita de los Tigres para un un duelo directo en la búsqueda de no rezagarse en la parte alta de la tabla general.
Al llegar a la fecha 13 de la Liga MX, el cuadro cementero posee 17 unidades, una menos que los felinos del norte. Con cinco juegos por disputar, tanto los capitalinos como los regios saben que no pueden pestañear en la carrera por el pase directo a la Liguilla, y menos cuando en la recta final del certamen regular la parte alta de la clasificación se empieza a apretar.
Si bien es cierto que Cruz Azul tiene un partido pendiente ante León por la fecha 11 (duelo que se llevará a cabo el próximo 3 de noviembre), sabe que no puede permitirse dejar ir puntos, sobre todo si sale a la cancha en condición de local. La Máquina viene de vencer a los Xolos (0-1) en la frontera, por lo que busca extender la línea ganadora.
Para este choque, la Máquina podría sufrir las ausencias de sus seleccionados sudamericanos, y aunque podrían reincorporar Luis Romo, Orbelín Pineda y Julio César Domínguez, quienes hicieron el viaje con México a El Salvador en el calendario de la Concacaf, estarían en duda por lo apretado de su agenda.
Por su parte, los de la UANL vienen de una racha poco envidiable, con un triunfo en seis duelos consecutivos, por lo que saben que ya no pueden ceder más unidades, sobre todo cuando el torneo empieza a entrar en la zona de madurez y se ha ido reduciendo su margen de error en sus aspiraciones de evitar el repechaje.
Para Luis Quiñones, mediocampista cafetalero de Tigres, el cuadro Celeste “es un rival directo, difícil, por algo son los últimos campeones, en su estadio se hacen fuertes. Es un rival que te hace jugar un partido diferente; por llamarlo así, una final, porque también queremos entrar entre los primeros cuatro lugares”, señaló, pero también celebró que para este encuentro se estaría reincorporando André-Pierre Gignac al once titular.












