Aún antes de contar con licencia de manejo, Paulo César Roqueñí Esquipulas ya sabía cómo pilotear un auto tipo fórmula, desarrollando una pasión por el automovilismo que ya de por sí estaba muy arraigada en su familia.
A través de las interacciones que a raíz del confinamiento ha promovido el Súper Óvalo Chiapas, en su cuenta oficial en Instagram, el vigente campeón de los monoplazas Rabbits 1.8, contó éste y otros aspectos íntimos que lo han marcado a sus apenas 18 años de edad.
De entrada, Paulito reconoció que ha sido un periodo extraño con tantos días de confinamiento en casa y sin poder rodar en la pista, pero a la vez se dijo tranquilo y ocupado en sus estudios, tareas del hogar y ejercicio, apegándose a las recomendaciones de las autoridades de guardar una sana distancia en tanto las cosas se normalizan.
Sus tíos y papás -contó- están muy inmersos en el mundo del automovilismo, promoviendo y difundiendo el deporte motor desde que recuerda, llevándolo a tener un acercamiento muy particular con la Carrera Panamericana, donde hasta tuvo la oportunidad de subirse y encender un coche clásico y sentir el imponente rugido del motor.
“Siempre ha sido como el primer momento en que me dije: sí quiero ser piloto, escalar hasta lo que yo pueda”, compartió.
Además de la Panamericana, el joven driver dijo que ha vivido de cerca las carreras de la Nascar Peak México Series que se han celebrado en Chiapas, lo que también lo motivó a incursionar al volante.
“Mi primera carrera fue cuando se inauguró el autódromo”, recordó.
Los monoplazas
El piloto de la escudería Forza RH-Kikon Racing, reveló que, cuando comenzó a prepararse para correr en los monoplazas del campeonato Rabbits 1.8, fue una gran emoción, en la cual participó toda su familia.
“Fue un sentimiento nuevo, he estado en varios deportes: estuve en futbol americano, natación, pero sentarte, sentir el motor y manejar es un gran cambio”.
Actualmente, Paulo César lleva cuatro años corriendo en el serial y en su primer año obtuvo un tercer lugar por equipos, mientras que en el tercero de participación logró alzarse con el título.
“Fue un cúmulo de sentimientos porque el objetivo del equipo era llegar a ser campeón; primero fuimos por pódiums, victorias y que se diera el campeonato fue algo único”, destacó.
Para los cibernautas, contó que detrás de un éxito como el título de 2019, hubo de por medio mucho trabajo duro, desvelos un día antes de la carrera para tener el carro a punto y perseverancia, por lo que destacó la labor de equipo desde mecánicos, su padre como jefe de la escudería, tíos y su familia completa, que se ha involucrado junto a él en esta pasión por la velocidad.
Además de compartir otros aspectos más personales de cómo se prepara para una carrera e interactuar con los fanáticos y amigos que siguieron la transmisión, Roqueñí cerró diciendo que, en cuanto se reanude la competencia, buscará los puntos para ganar el bicampeonato.
“Hay posibilidades, siento que tengo el mismo apoyo del año pasado o inclusive un poco más; tengo al mejor spotter (Antonio Mendoza) y el mejor jefe de equipo que es mi papá, si lo hicimos una vez podemos hacerlo otra vez, creo que estamos siguiendo buenos pasos”, sentenció.












