De Liga Municipal a OMA; medio siglo en la red

Fotografía: Diego Pérez/CP
Fotografía: Diego Pérez/CP

En 1976, mientras Chiapas comenzaba a consolidar su estructura deportiva moderna, nacía una de las ligas más importantes en la historia del Voleibol del estado. Ese mismo camino de medio siglo es el que hoy también celebra “Cuarto Poder”. Dos historias paralelas que han crecido en simultáneo: una, narrando sobre el papel y, otra construyendo desde la cancha.

La Liga Oficial Municipal de Voleibol “Prof. Alfredo Ovilla Martínez” (OMA) tiene su origen precisamente en ese año (1976), cuando el profesor Alfredo Ovilla Martínez (†) decidió impulsar de manera formal esta disciplina en Tuxtla Gutiérrez, creando la entonces Liga Municipal. Su visión no solo fue organizar partidos, sino formar una comunidad y darle identidad a un deporte que, hasta ese momento, tenía poca estructura en la capital chiapaneca.

Sus inicios

En los primeros años, la competencia se nutría principalmente de equipos de preparatorias y universidades, lo que elevó el nivel desde el inicio. En ese contexto surgió Medynleico, un equipo emblemático que nació de la unión de estudiantes de Medicina, Leyes y Administración, convirtiéndose en uno de los equipos más representativos de la época por su calidad y protagonismo en torneos estatales y nacionales.

Primera instalación

El crecimiento del Voleibol encontró un aliado clave en el antiguo Centro Recreativo y Deportivo (CREA), hoy Instituto del Deporte. Aunque no era exclusivamente para esta disciplina, abrió sus puertas para que la Liga Municipal disputara sus encuentros. Ahí, cada sábado por la tarde y noche, se vivían auténticas jornadas maratónicas, con partidos que reunían a decenas de aficionados y consolidaban una tradición que marcaría generaciones.

Primeros dirigentes

Hablar de los inicios también es hablar del profesor Alfredo Ovilla Martínez (†), figura central en la construcción de esta historia. Más que dirigente, fue un formador dentro y fuera de la cancha. Exigente, cercano y profundamente comprometido con el deporte, dejó enseñanzas que trascendieron lo deportivo. Su legado no solo vive en el nombre de la liga, sino en la filosofía de trabajo, en la disciplina y en el sentido de pertenencia que se distingue en cada torneo.

Tras su etapa, la liga continuó bajo la dirección de personajes como Enio Herrera González y Jaime Nucamendi Vázquez, quienes dieron seguimiento al proyecto hasta 1989, año en que José Edilberto Capito asumió la titularidad. Su historia dentro del torneo resume el espíritu de la OMA: fue jugador, entrenador y hoy, con más de tres décadas al frente, es uno de sus principales “guardianes”.

Liga OMA

“Si nosotros los voleibolistas no nos apoyamos, nadie lo va a hacer; esta liga ha salido adelante porque hay gente que ama este deporte, que viene cada semana, que enseña, que juega y que no deja que se pierda. Aquí no ha sido fácil, hemos tenido que empezar desde cero muchas veces, pero el Voleibol sigue vivo porque hay pasión y compromiso”, expresa José Edilberto.

Recuerda que al tomar las riendas de la liga se encontró con apenas tres equipos activos. El panorama era complicado pero no definitivo —asegura—, pues a base de trabajo constante, gestión y pasión por el Voleibol, logró reconstruirla desde sus cimientos. De tres equipos pasó a cinco, luego a ocho y así sucesivamente, hasta consolidar un proyecto que hoy ronda los 50 equipos, incluyendo categorías infantiles, segunda y primera división en ambas ramas.

“Para mí es mi vida, mi pasión”, afirma el dirigente, quien estima que más de 20 mil jugadores han pasado por la liga a lo largo de estas cinco décadas. Tan solo en su gestión, al rededor de 10 mil voleibolistas han tomado parte en las distintas competencias, reflejando su impacto como semillero deportivo en Chiapas.

Actualidad

Sarmiento Capito asegura que la Liga OMA es un proyecto de crecimiento y proyección, ya que al ser una competencia afiliada, brinda a sus participantes la oportunidad de acceder a eventos estatales y nacionales avalados por la Federación Mexicana de Voleibol. Además, mantiene viva una de sus tradiciones más significativas: el homenaje a jugadores, entrenadores y promotores que han dejado huella en la disciplina.

Sin embargo, los desafíos continúan. La falta de infraestructura exclusiva para el Voleibol ha sido una constante a lo largo de los años, pero han sabido adaptarse, apoyándose en espacios compartidos y buscando el respaldo de instituciones educativas y deportivas para mantener la actividad cada semana.

A 50 años de su fundación, lo que comenzó como la Liga Municipal de Voleibol se ha transformado en una institución deportiva que representa identidad, esfuerzo y comunidad. Y mientras “Cuarto Poder” ha narrado durante medio siglo este y otros deportes chiapanecos, la Liga OMA ha “escrito” su historia punto a punto y set a set.