Debacle argentina en Roland

París * EFE. Seis derrotas en una única jornada dejaron a la legión argentina raquítica y pendiente de un único jugador, el joven debutante Eduardo Schwank, que hoy soportará sobre sus hombros todo el peso de la bandera albiceleste.

De los 17 argentinos que comenzaron sólo sobrevive uno, un desierto desconocido en los últimos anos que hizo sonar los timbales del final de un ciclo.

Que cayeran en la segunda ronda los clasificados Máximo González y Diego Junqueira, Juan Ignacio Chela, Martín Vassallo Argüello y Gisela Dulko entraba dentro de lo previsible.

Pero el bombazo llegó de la mano de la inesperada derrota de David Nalbandián, el patrón del barco argentino que naufragó víctima de un dolorido aductor y de un francés invitado por la organización, Jéremy Chardy, 145 del mundo.

Al sexto cabeza de serie le llegó el físico para dos sets y medio, que ganó con solvencia y superioridad, pero su aductor izquierdo empezó a molestar más al cordobés que acabó inclinándose por 3-6, 4-6, 6-2, 6-1, 6-2 entre el alborozo de un público local que aplaudió la gesta de su ídolo.

El cordobés reconoció que, tras el fulgurante final de la pasada temporada, en la que se adjudicó en París y Madrid los dos últimos Master Series del ano, no ha vuelto a jugar cómodo, siempre molestado por problemas físicos.

Nalbandián igualó así su peor actuación en las siete que ha tenido en París. Hay que remontarse a 2003 para encontrar al argentino fuera de la tercera ronda. Entre medias, el cordobés firmó dos semifinales y dos octavos, además de la tercera ronda que alcanzó en su debut en 2002.