El Tae Kwon Do chiapaneco se encuentra de luto, luego de que este martes 21 de julio falleció el profesor Darling Álvarez Álvarez, pionero de este arte marcial en el estado y maestro de grandes taekwondoínes en la entidad.
Oriundo de Tecpatán, el maestro Álvarez Álvarez dedicó gran parte de su vida a la práctica de esta disciplina, siempre trabajando para la Asociación Moo Duk Kwan México, A. C.
De origen humilde, dedicado por igual a la ganadería, fue durante una estancia en la Ciudad de México cuando tuvo su primer acercamiento con el Tae Kwon Do. En la empresa en que se desempeñaba como contador público, conoció a un joven practicante de Kung Fu, quien lo impulsó a conocer más sobre estas disciplinas.
“Regreso a Chiapas tras el fallecimiento de mi papá. No tenía nada qué hacer y comencé a buscar escuelas de Artes Marciales, vi una de Karate Do y me interesó. Fui dos veces y a la tercera vez pensé en inscribirme, pero vino mi hermano de México y me dijo que en Chiapas había un maestro muy bueno. Habló del maestro Ramiro Guzmán, campeón mundial de Full Contact, una leyenda total”, relató.
“Fui a verlo, y me fascinó, con él me inscribí. Así empezó el Tae Kwon Do en Chiapas”, comentó el profesor Darling Álvarez, en la entrevista que concedió al profesor Adán Castillejos Gallegos, instructor de Artes Marciales en la entidad y quien fue su alumno.
En sus inicios, al Tae Kwon Do se le conocía como Karate Coreano. El maestro Álvarez Álvarez, mientras más practicaba esta disciplina marcial, más se enamoraba, hecho que lo afianzó entre los pioneros de este deporte en toda la geografía estatal.
El camino que recorrió el profesor chiapaneco es de lo más extenso y gratificante, pues como el mismo mencionó, sin importar las actividades que tuviera que realizara durante su día normal, siempre tenía energías para entrenar y continuar creciendo como taekwondoín.
Más allá de conseguir una condición física óptima, movimientos elásticos y formas para defenderse de cualquier ataque, para el profesor Darling Álvarez, el Tae Kwon Do representaba otros aspectos.
“Lo que nos enseñaron es que el Tae Kwon Do es el arte de saber defenderse con los pies y las manos, pero a final de cuentas es un camino de vida. El Tae Kwon Do te enseña lo que es el amor, y eso pocos lo hemos encontrado. Y cuál es el objetivo final, encontrar el amor. Cuando lo encontramos, nosotros sabemos lo que es el Tae Kwon Do”, expuso en la última entrevista que concedió, el pasado 19 de junio de este año.
En su recorrido, el maestro chiapaneco contó con instructores que le brindaron grandes consejos y enseñanzas. Entre ellos nombró a profesores como Isaías Dueñas, Ramiro Guzmán, Manuel Jurado Malacara, “y desde luego, mi gran maestro Dai Won Moon”.
A sus 69 años, complicaciones de salud impidieron que el profesor Darling Álvarez Álvarez continuara brindado sus conocimientos a las nuevas generaciones en esta disciplinas marcial, pero, sin duda, su gran legado estará en cada una de las generaciones con las que sí pudo trabajar, las cuales hoy en día tendrán la titánica labor de transmitir lo que el maestro Álvarez Álvarez les inculcó.
Una de las grandes satisfacciones que pudo disfrutar en vida el maestro chiapaneco fue que forjó a una de las tres dinastías en México que tienen tres generación de cintas negras. Las otras dos se encuentra en Guanajuato y Monterrey.
La primera generación se inicia con el profesor Darling Álvarez Álvarez; en la segunda están sus hijos Istvan Evind Ludwing, Jazmín Sandia Álvarez Álvarez, ambos cinta negra 4° Dan, y Mirna Athea Álvarez Álvarez, cinta negra 1° Dan; y la tercera generación la componen sus nietos Aisha Jazmín Daruich Álvarez (7 años), Istvan Alejandro Álvarez Trejo (9 años) y Daphne Astrid Álvarez Ramos (10 años).
“El Tae Kwondo Do, y cualquier Arte Marcial que sea, tiene como objetivo principal conocerse a uno mismo”, fueron las palabras del sabonim Darling Álvarez Álvarez.












