La guerra finalmente estalló sobre el ring. Después de más de un año de provocaciones, ataques y desafíos constantes, Capitán Furia y El Mexicano se encontraron cara a cara en una lucha de apuestas que mantuvo al público al filo de la butaca. Ambos veteranos defendieron con orgullo su cabellera, dejando claro desde el primer instante que no habría tregua ni concesiones en el combate más esperado de la función.
El primero en aparecer fue el polémico “Gringo Loco”, quien hizo su entrada envuelto en el himno de Estados Unidos y portando una enorme bandera, provocando una lluvia de abucheos. La tensión aumentó cuando lanzó tortillas al público, encendiendo aún más el ambiente. Instantes después, El Mexicano arribó con la bandera tricolor en alto, recibiendo aplausos y muestras de apoyo, aunque su presentación duró poco, ya que fue atacado por la espalda de manera sorpresiva.
Capitán Furia no perdió tiempo y sacó un carrito de supermercado repleto de objetos, marcando el tono extremo del enfrentamiento. Entre los artefactos destacó el uso de lámparas fluorescentes, una de las cuales fue estrellada contra la frente de su adversario, provocándole una herida considerable. Con su rival debilitado, Furia aprovechó para aplicar el castigo final y asegurar la primera caída tras la cuenta de tres.
Lejos de rendirse, El Mexicano reaccionó con determinación. Utilizando pantallas de televisión que también se encontraban en el carrito, logró dañar a Capitán Furia, abriéndole la cabeza y equilibrando las acciones. Un tope espectacular hacia fuera del ring fue clave para mermar la resistencia de su oponente y emparejar la contienda al adjudicarse la segunda caída.
Tercera caída
La tercera y definitiva caída se tornó dramática. Ambos gladiadores intercambiaron castigos ante una afición completamente dividida. El combate parecía inclinarse hacia un desenlace limpio hasta que la Facción Ultraviolenta irrumpió para respaldar a su líder, generando confusión y desorden. La balanza volvió a moverse cuando Príncipe Zoque y Rebelde Boy aparecieron para apoyar a El Mexicano, desatando el caos alrededor del encordado.
El momento decisivo llegó cuando Vértigo lanzó un líquido a los ojos del réferi “El Catrín”, dejándolo momentáneamente fuera de acción. En medio de la polémica, “Gringo Loco” fingió un fault que distrajo lo suficiente para que Capitán Furia sorprendiera a su rival con un paquetito. La cuenta llegó a tres ante la molestia del público, sellando la victoria definitiva.
Final
Con profesionalismo y respeto a la tradición, El Mexicano aceptó la derrota y entregó su cabellera. Antes del corte final, pidió que fueran sus propios hijos quienes encabezaran el acto, cerrando una noche cargada de emociones, dramatismo y una historia que quedará marcada en la memoria de la Lucha Libre local.












