Deportivo Municipal recuerda a “La Licha”

Deportivo Municipal recuerda a “La Licha”

Directivos, amigos y familiares recordaron con cariño el legado al Futbol tuxtleco que dejó el finado Lisandro Martínez Pozo, cariñosamente conocido como “La Licha”, en conmemoración del 65º aniversario de su natalicio.

Hace exactamente una década, Martínez Pozo y su hijo Lisandro Martínez de la Rosa iniciaron la recuperación del Club Deportivo Municipal, y desde entonces dieron la bienvenida a casi 150 jugadores, ofreciéndoles una oportunidad de crecimiento en el mundo del Futbol amateur.

Cabe recordar que desde 1966 hasta 1994 esta escuadra fue un faro de esperanza para los atletas, inculcando valores como la disciplina, el trabajo en equipo y la resiliencia, siempre con la presencia y guía del profesor Alfredo Ovilla Martínez.

“Aunque nuestro camino ha estado marcado por triunfos y desafíos, nos mantenemos unidos, decididos a honrar su memoria y el legado que creó”, expresó Martínez de la Rosa al recordar los esfuerzos de su padre por hacer resurgir desde 2013 el Club Deportivo Municipal, que desde siempre fungió como un campo de entrenamiento para talentos que lograron el éxito local y profesionalmente.

“Tras el fallecimiento de mi padre en 2017, un grupo de sus amigos y excompañeros de equipo se unieron a mí para llevar adelante su visión. En 2018 se creó una asociación sin fines de lucro para brindar respaldo jurídico y asegurar la continuidad del proyecto y equipo. Sin embargo, en 2019, a pesar de los logros y el progreso alcanzado, desafortunadamente, nos vimos enfrentados a un giro inesperado de los acontecimientos. Esto trajo consigo una serie de desafíos internos que pusieron en peligro la continuidad y el espíritu del club”, explicó.

Asimismo, señaló que “conflictos internos y diferencias de opinión surgieron entre los miembros del equipo directivo y aquellos que compartían la visión original de ‘La Licha’. Estos desacuerdos generaron tensiones y obstáculos que entorpecieron nuestro progreso y amenazaron con desviar nuestra atención de lo que realmente importa, honrar la memoria del profesor Alfredo Ovilla y regresar la gloria al Municipal, lo que generó una sensación de estancamiento”.

A pesar de las dificultades, el heredero de la encomienda se dijo firme en su intención por cumplir las metas del proyecto, con el apoyo de miembros históricos del club y amigos como Jorge Cuesta, Jacinto Maza, Roger Ruíz, Víctor García Gómez, Fernando Escobar, José Luis Ramos, Arturo Rosales, Francisco Díaz y Pablo Jácome, entre otros.