Entre un local de pedicure, otro de hamburguesas y una clínica especializada para pies se encuentra la empresa de seguridad privada G.S.E.K 9, encargada de resguardar a los aficionados en los partidos que se celebran en el estadio Corregidora y suspendida por el gobierno de Querétaro después de los incidentes del duelo entre Gallos y Atlas.
En las últimas 24 horas, han dejado de responder los teléfonos, no se han presentado en su local y borraron sus publicaciones en Facebook. La empresa prestaba sus servicios a los Gallos y al gobierno de Querétaro, e incluso llegó a participar en la promoción de Pueblos Mágicos y otros eventos de las autoridades de la entidad.
Su forma de reclutar personal para los partidos del equipo de la Liga MX quedó evidenciada en redes sociales, ya que hacía convocatorias para hacer contratos “exprés”, que solo eran válidos durante un juego y se pagaban 300 pesos, atrayendo personal con nula o poca preparación para mantener la seguridad en eventos masivos.
El gobierno de Querétaro solo suspendió a la empresa y aún no ha dado a conocer las sanciones pertinentes.












