Rusia es un completo misterio, y entender su idiosincrasia nacional no es tarea sencilla. Lo mismo es aplicable a su selección de Futbol con vistas a la Copa FIFA Confederaciones 2017, pues todavía no sabemos a ciencia cierta cómo rendirá el país anfitrión en el Torneo de los Campeones. El partido inaugural contra Nueva Zelanda, de este sábado 17 de junio, debería arrojar más luz sobre algunas preguntas sin respuesta clara.
Stanislav Cherchesov prefiere una defensa de tres, con dos carrileros encargados de taponar las opciones del rival por las bandas. El seleccionador ruso puede optar entre dos jugadores para cubrir cada puesto en los respectivos flancos. Por la izquierda, debería alinear a Dmitri Kombarov o a Yuri Zhirkov, que han disputado 4 y 7 encuentros respectivamente a sus órdenes.
Por la derecha, Cherchesov deberá decidir entre la vocación ofensiva de Aleksandr Samedov (9 partidos durante su mandato en posiciones diversas) o el más defensivo Igor Smolnikov (3 encuentros jugados). ¿Por qué pareja acabará inclinándose?
Cherchesov sí parece haberse decantado por jugar con tres atrás, pero dista mucho de ser una filosofía táctica estricta por su parte. Si es necesario, puede cambiar perfectamente a una más tradicional defensa de cuatro y, de hecho, así lo hizo en 3 de sus 9 partidos al frente del equipo (eso sí, en 2016).
La lesión de Roman Zobnin supone una baja importante para el equipo, que ya había tenido que prescindir también de Alan Dzagoev en la medular.
Rusia cuenta para el mediocampo con el excelente Denis Glushakov, pero por muy talentoso que sea, no puede estar omnipresente. ¿Quién saldrá para echar una mano a Glushakov? Las opciones más probables son Aleksandr Erokhin (8 partidos con Cherchesov), Yuri Gazinsky (5 partidos) o Dmitri Tarasov (2).
Al preguntarle cómo se las arreglará sin el potente delantero centro Artem Dzyuba, Cherchesov respondió despreocupadamente: “Tenemos a Aleksandr Bukharov”. El ariete del Rostov ha jugado los 4 amistosos de este año, pero solo fue titular en 2, no disputó los 90 minutos en ninguno y apenas ha firmado 1 gol.
Naturalmente, Smolov no puede hacerlo todo él solo. Las jóvenes estrellas rusas Alexei Miranchuk (7 partidos con Cherchesov; 1 gol) y Aleksandr Golovin (4 partidos) han de prestar apoyo en ataque. Con solo 21 años cada uno, la incógnita es si esta prometedora pareja podrá dar el salto de calidad en un partido tan importante, o si desempeñará un papel más secundario. Este sábado lo sabremos.












