Desde la Tribuna - Conclusiones tras la Semana 7 de la NFL

Desde la Tribuna - Conclusiones tras la Semana 7 de la NFL

Tras su fractura de pulgar en la Semana 1, Dak Prescott volvió a la titularidad de los Cowboys. En su ausencia, Cooper Rush ganó cuatro de cinco juegos y comenzó una absurda polémica por quién debería ser el titular. La respuesta es un poco evidente, el mariscal de los 160 millones de dólares fue el elegido.

Con él, bajo los controles, el autonombrado equipo de América venció sin problemas a Detroit, que venía de una semana de descanso. Tanto los que clamaban por la titularidad de Rush, como los que ahora llaman a Prescott “élite”, están exagerando.

La razón por la que Dallas ha ganado cinco de sus últimos seis partidos es por su defensiva, no por su mariscal. Es cierto que en 2021 tuvo la mejor ofensiva de la liga pero este año los protagonistas están del otro lado del ovoide. Micah Parsons, actual novato defensivo del año y Trevon Diggs, líder en intercepciones el año pasado, han jugado a un nivel todavía más alto este 2022.

Los Vaqueros tienen la defensiva número dos de la NFL en puntos permitidos por partido, con solo 14.9, detrás únicamente de Buffalo. Dallas hoy es un equipo de playoffs, aunque probablemente entrarán vía comodín con Filadelfia delante de ellos en la división, pero no es por su ofensiva. Es cierto que Dak apenas volvió de su lesión y va a lucir mejor, y que el despertar de Zeke es alentador, pero la defensiva liderada por el coordinador Dan Quinn, quien dirigió a la legendaria Legión del Boom en Seattle y que ganó un Super Bowl nueve años atrás, es la verdadera protagonista.

¿Zappin time o Mac and Cheese?

Donde sí hay controversia de mariscales es en Nueva Inglaterra. Mac Jones, seleccionado en la primera ronda en 2021, se lastimó en la semana tres.

Mientras, salvo una muy pobre salida de Brian Hoyer, quien ni siquiera logró terminar un solo juego debido a una lesión, ha sido el novato Bailey Zappe tras los controles, y rápidamente se ha vuelto un favorito de la afición. Casi vence a los Packers en Lambeau Field, y aplastó a Lions y Browns por marcador combinado de 67 a 15.

Llegó el partido estelar, el Monday Night Football ante Chicago, justo cuando Mac volvía de su lesión. La pregunta de todo el mundo era, ¿quién será el titular de los Patriots?, al final, Bill Belichick se decidió por Mac Jones, precisamente en la noche que buscaba superar al legendario George Halas como el segundo entrenador con más victorias en la historia de la NFL, justo ante sus Bears y frente a los ojos del mundo.

Tras solo tres series y un cuarto de juego completado, la afición del Gilette Stadium se le volteó a Mac, y comenzó a abuchearlo injustamente. En ese momento, Bailey Zappe entró al campo y los fans de los Pats estallaron en júbilo.

La ofensiva despertó con dos touchdowns seguidos… pero se apagó toda la segunda mitad. Derrota humillante 33 a 14, y ahora realmente no se sabe quién será el titular ante los encendidos Jets este domingo. El humillado Mac o Zappe, a quien bajaron de su nube. Literalmente, sucedió lo peor que le podía pasar a Nueva Inglaterra.

Cincy está de regreso

Tras un inicio desalentador, los actuales subcampeones por fin despertaron. Burrow estaba jugando a un nivel fuera de lo normal, y la línea ofensiva, supuestamente mejorada este verano, se veía igual de mal que siempre.

Pero este domingo, ante Atlanta, Joe Burrow recuperó la memoria y tuvo su mejor partido del año, con tres anotaciones y 481 yardas (récord de su carrera). El tridente de receptores Chase-Higgins-Boys bien podría ser el mejor de la liga; Mixon es un arma de doble filo. Con este triunfo los Bengals tienen récord positivo por primera vez en el año.

Pero ojo, que nadie está hablando de la defensiva. Sin una sola superestrella, Cincinnati no ha permitido ningún touchdown en las segundas mitades en todo el año. ¡Ninguno solo!. Por supuesto son el único equipo de la NFL en lograr esto.

Además, llevan marca de 4-3, pero veamos de cerca sus tres caídas: en tiempo extra ante Pittsburgh, en el último segundo ante Dallas, en el último segundo ante Baltimore. Tres partidos perdidos en literalmente la última jugada del encuentro, todos ellos totalmente “ganables”.

Los siguientes tres duelos de los Bengals son victorias viables, y podemos verlos despegándose pronto en su división. ¡Cuidado con el tigre!

¡Hasta la próxima!