Desde la Tribuna - Conclusiones tras la Semana 8 en la NFL

Desde la Tribuna - Conclusiones tras la Semana 8 en la NFL

Pittsburgh se resigna. La increíble racha de Mike Tomlin, sin una sola marca perdedora en 15 temporadas como entrenador en jefe de los Acereros, parece que llegará a su fin. Esa marca que portaba orgullosa concluirá este año, y no me parece el fin del mundo.

Es cierto que Pittsburgh se negaba a ser un equipo malo, pasando de contendientes a buenos a mediocres los últimos años, pero en la NFL el abismo de la mediocridad es el último lugar donde quieres estar. No tuvieron un plan de sucesión para Ben Roethlisberger, quien debió retirarse unos años antes, y hoy están estancados con el novato Kenny Pickett, último lugar de la liga en “rating” de mariscal (con al menos dos partidos jugados) y Mitchell Trubisky.

Tienen al actual defensivo del año en T.J. Watt, pero no ha jugado desde la Semana 1 por lesión. Producen receptores como Chiapas produce mango, en gran cantidad y calidad, pero el juego corredor es inexistente (tomar a Najee Harris en la ronda 1 el año pasado parece haber sido un error) y su línea ofensiva pasó de élite a terrible en un par de años.

Los Acereros tienen la peor ofensiva de la liga, con solo 15 puntos por partido, y el peor diferencial de puntos (de lejos) con -77, mientras el más cercano tiene -52. Tienen dos victorias en el año, ambas sorpresivas ante Cincinnati y Tampa Bay, pero cuando se enfrentaron a equipos contendientes, como Buffalo y Filadelfia, perdieron por global de 16-73. Al momento están sentados últimos en su división, con marca de 2-6, con posibilidades mínimas de “playoffs”.

Pero al menos tomaron una decisión correcta: ver hacia el futuro. Ayer decidieron cambiar a Chase Claypool, receptor que no necesitaban, por una selección de 2ª ronda proveniente de Chicago. Eso indica que la esperanza para este año está perdida, pero el primer paso de la reconstrucción ya está hecho.

Lo mejor de la fecha límite de traspasos

Ya mencionamos a Claypool, pero este martes nos dejó una cantidad interesante de movimientos. Bradley Chubb, cazamariscales de Denver, fue enviado a Miami a cambio de una selección de 1ª ronda, más el corredor Chase Edmonds, más otros “picks”. Un cambio excelente para ambos, ya que los Broncos recuperan una de sus selecciones perdidas en el cambio por Russell Wilson, y todo por un jugador que se iba a ir gratis al final del año.

Los Delfines convirtieron una tercera selección global en 2021 mandada a San Francisco (quienes tomaron a Trey Lance) en tres “picks” de 1ª ronda, con los cuales han conseguido a Jaylen Waddle, Tyreek Hill, y ahora a Chubb; los últimos dos, vía canje. Todos son jugadores de élite e indican que en el sur de la Florida quieren ganar ya.

T. J. Hockenson pasa de Detroit a su rival divisional Minnesota, para reforzar una ofensiva absurdamente talentosa con nombres como Jefferson, Cook, Thielen y compañía. Lástima que tengan a Kirk Cousins como mariscal. Nyheim Hines, corredor suplente en Indianápolis, será un Buffalo Bill, a quienes les urgía un apoyo terrestre.

Por último, sorprende que jugadores como Kareem Hunt (Cafés) o Brandin Cooks (Texanos) no fueron movidos, este último incluso lanzó indirectas contra su equipo.

¿Quién para a las Águilas?

Siete partidos, siete victorias. El único invicto de toda la NFL sigue siendo Filadelfia, aprovechándose de un calendario accesible, pero mostrando también gigantes mejorías con respecto al 2021.

Jalen Hurts, el mariscal, pasó de una incógnita a candidato al MVP. La línea ofensiva es tal vez la mejor de la liga. Los receptores DeVonta Smith y A.J. Brown (quien anotó 3 veces ante Pittsburgh este domingo) son una de las mejores duplas de la liga. Y la presión al mariscal, mejorada por la llegada de Robert Quinn proveniente de Chicago, también es de élite.

Le quedan diez partidos en el año a Filadelfia, quien pese al récord invicto todavía no es el favorito al Super Bowl (siguen siendo los Bills), pero la pregunta seria es: ¿cuántos partidos perderán este 2022? Contemos los diez encuentros, que inician este jueves en Houston, ante tal vez el peor equipo de la NFL. Reciben a Washington (a quienes ya vencieron), visitan Indianápolis con su nuevo mariscal; en casa, ante Green Bay y Tennessee, tal vez la parte “difícil”, y cierran ante Gigantes, Osos, Vaqueros, Santos y Gigantes de nuevo. ¿Terminarán invictos?

¡Hasta la próxima!