Desde la Tribuna - ¡Gracias por la liguilla!

Desde la Tribuna - ¡Gracias por la liguilla!

Increíblemente, hay gente que sigue pensando que deberíamos regresar al formato de torneo largo, usado hasta 1996. Un campeón por año, donde 36 partidos (o más) solo servían para definir a los 8 finalistas. O aún peor, piensan que deberíamos volver al formato sin liguilla, usado hasta 1970, solo porque eso es lo que se hace en Europa.

Bendita liguilla

El juego de jueves por la noche entre Toluca y Santos es una prueba más de que el formato usado en México, si bien aún lejos de la perfección, es el indicado específicamente para nuestro país, y que no hay forma de volver a los formatos anteriores.

De hecho, todos los juegos hasta ahora de cuartos de final han sido pruebas de lo mismo: la increíble paliza del superlíder al Puebla, el reñidísimo empate entre azules y rayados que dejará todo pendiente para la vuelta en Monterrey, el triunfo de último minuto con un penal polémico de los Tigres, anotado por el jugador más emblemático de los últimos años en nuestro balompié.

Y por supuesto, la cereza en el pastel es el duelo entre santos y diablos que pasará a la historia. Toluca lo ganaba 2-0 al minuto 6, Santos Laguna le dio la vuelta con errores incluidos del arquero rival, los choriceros lo empataron y después lo terminaron ganando con un penal, en tiempo de compensación, anotado por el mismo arquero que pasó de villano a héroe.

4 partidos, 4 historias distintas, todas inherentes a la liguilla, las cuales serían imposibles de ver sin ella.

Los verdaderos ganadores

El formato de torneo corto y liguilla por el título no beneficia a ningún equipo en particular. Es cierto que, si el superlíder fuera el campeón, equipos como América, Cruz Azul, y hasta Jaguares tendrían más títulos. Pero este formato permite que prácticamente todos tengan posibilidad de ser campeones, como lo han demostrado los Toros Neza, San Luis o Tijuana.

Es cierto que se sacrifica la “justicia” deportiva, ya que no siempre sale campeón el mejor, pero ese es el caso de todos los torneos a eliminación directa, aun en otros deportes. Cuando un equipo logra hacer más puntos durante 30 o más partidos, como en las ligas europeas, hay pocas dudas de que ese equipo es el mejor, pero el espectáculo es el que sufre.

La gran razón que este formato no cambiará es que es el favorito por el fanático, y, por lo tanto, por los medios también. Los estadios se llenan mas, los ratings suben, y todos están pendientes de la liguilla. Más dramatismo, más intensidad, más historias que contar, más momentos memorables, y obviamente mayores ingresos tanto para las televisoras como para los equipos. Todos ganan, sin importar quién gane (el torneo).

Lejos de la perfección

Lo que no se puede negar es que, específicamente este formato de repechaje con dos terceras partes de la liga entrando me parece algo absurdo. Una cosa es fomentar el espectáculo, que es cierto que la repesca logra, pero hay una línea entre ello y hacer el torneo regular obsoleto. El formato de 8 equipos jugando directamente cuartos de final me parecía el idóneo, aunque se entiende que más partidos de liguilla, aún si es entre el 5 y el 12, significa más rating y más ingreso, y el dinero es al fin y al cabo el que manda en el futbol mexicano.

Por ejemplo, eso ha permitido que, en más de una ocasión, tanto Chivas como Pumas jueguen al menos un juego de vida o muerte, y siendo dos de los equipos más populares, genera ganancias para todos.

Lo que es indefendible es la eliminación del descenso. Además, aumentar la cantidad de extranjeros y hacer tantos torneos innecesarios (e informales) con la MLS han sido graves errores, y el peor de todos fue dejar de jugar torneos sudamericanos. La Liga MX está lejos de ser perfecta, pero al menos la liguilla es algo bueno y que no va a cambiar.

¿Cómo sería el formato antiguo?

La gente que pide un torneo como en Europa, se olvida que allá tienen más por qué competir. En España, por ejemplo, el campeón es el líder, pero los primeros 4 van a Champions League. El 5, 6 y 7 peleará por Europa League, e incluso ya se creó un tercer torneo, la Conference League. Además, los lugares 18, 19 y 20 descienden, lo que crea drama también en el fondo. Al final del año, casi todos los equipos se juegan algo.

Pero en México, sin descenso y sin posibilidad de jugar libertadores, realmente llegaría a ser muy aburrido, con muy pocos juegos importantes, y hasta con posibles amaños.

La liguilla no irá a ninguna parte.

¡Hasta la próxima!