Desde la Tribuna

Desde la Tribuna

Oportunidad desperdiciadaLa apasionante Copa Sky está llegando a su fin. La gran final, entre Chivas y Cruz Azul, se jugará este viernes en el estadio Akron. Este minitorneo con 10 de los 18 equipos de la Liga MX es un absurdo total, si me dejan explicar por qué.

¿Por qué con los mismos?

Por primera vez en décadas, el Futbol mexicano tenía una oportunidad de oro para hacer algo distinto: jugar ante rivales de peso. Cada verano, la liga mexicana comienza varias semanas antes que los campeonatos europeos, lo cual no da chance de jugar amistosos de preparación, salvo que sean en la International Champions Cup, como fue el año pasado por primera vez.

Sin embargo, solo América y Chivas lo aprovecharon, y para hacerlo tuvieron que posponer (o pasar a segundo plano) varios juegos de liga, lo cual evidentemente no es lo idóneo. En invierno simplemente no hay chance, ya que en Europa no se detienen las ligas, por lo cual realmente no hay posibilidad de juegos de preparación más que con otros de la misma Liga MX.

Pero este año, gracias a la Copa del Mundo, básicamente cada liga importante estaba en pausa. Si bien las ligas europeas volverían días antes, todos los clubes tuvieron amistosos, algunos fuera de sus fronteras. Y la mexicana decidió… hacer un minitorneo con sus mismos equipos, sin un solo invitado de fuera. Además, en México, ni siquiera aprovechando la oportunidad de jugar en Estados Unidos y hacer muchos dólares más.

Fuera del Guadalajara, que hizo un breve “tour” por España para jugar ante el Getafe y el Bilbao (en duelo de 100 % mexicanos contra 100 % vascos), los clubes mexicanos desperdiciaron una enorme y única chance de tener duelos de preparación ante clubes europeos, o al menos, sudamericanos. No digo que el Barcelona o el PSG hubieran venido, pero ¿qué tal el Ajax, con dos mexicanos? ¿El Feyenoord? ¿El Espanyol, ahora con César Montes? ¿El Napoli? ¿Braga, PSV o Wolverhampton?

La Copa Sky no deja absolutamente ningún beneficio, no genera casi nada económicamente (los estadios están casi vacíos) y perjudicó a los clubes participantes en buscar amistosos con alguien más.

Lo que hemos visto

Pero, bueno, arribando al tema de la Copa Sky, al momento claramente el mejor equipo ha sido, precisamente, el Guadalajara. Cuatro victorias en cuatro duelos, incluyendo una goleada sobre el Santos, la era de Veljko Paunovic y Fernando Hierro ha comenzado bien, ha utilizado muchas alternativas (con ocho canteranos ante Atlas) y jugarán por el “título” no oficial mañana en su casa.

El rival será Cruz Azul, quien tuvo resultados mixtos en su grupo: empate insípido ante Necaxa, triunfo con voltereta ante Pumas, le empataron de último minuto ante Toluca, y triunfo con todo y trifulca ante el América.

Refuerzos y rumores

Hablando de la Máquina, sufrieron una “decepción” cuando Luis Suárez, a punto de firmar por los celestes, se decidió por otro azul, el del Gremio de Porto Alegre. Lo que hubiera sido la bomba del torneo, ahora sigue siendo un hueco, ya que, pese a los más de dos meses de espera, Cruz Azul aún no tiene delantero. Al parecer están buscando a Simone Zaza, ex de la Juve y de la selección italiana, quien se hizo famoso por fallar el penal en la Euro 2016 ante Alemania, pero parecen patadas de ahogado en este momento.

En Coapa, al parecer, habrá lucha por la portería tras la salida de Ochoa. Hubo rumores de Acevedo o el regreso de Marchesín, pero al final es Luis Malagón, proveniente del Necaxa y quien defendió la portería de la selección en la clasificación a Tokio 2020, aunque fue suplente de Ochoa en los Juegos Olímpicos Es, junto a Acevedo y Jurado, el futuro de la portería mexicana, pero deberá ganarle el puesto a Óscar Jiménez, un suplente más que decente y quien fue titular en la Copa Sky.

Un refuerzo que pasó desapercibido es el de Sebastián Sosa, exarquero de Morelia, Peñarol y Uruguay, quien ahora será el titular de los Pumas. Llegó libre proveniente del Independiente, y sin duda llenará el hueco que dejó Talavera.

Aún queda una semana para el inicio de la Liga, y muchos movimientos por definir.

¡Hasta la próxima!