Desde la Tribuna

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Lo que deja el 2022 en el futbol mexicanoTermina otro año, uno insípido y decepcionante para el futbol de nuestro país. La selección mexicana rompió su racha de mundiales consecutivos avanzando de grupo, y claramente debe empezar un largo y doloroso proceso de reconstrucción.

El balance de la era “Tata”

Recuerdo muy bien escribir, hace ya más de cuatro años, una columna con el balance de la era Osorio, definiéndola como “de claros y oscuros”, con momentos magníficos y otros de pena. En una frase, la era Gerardo Martino podría definirse como “de más a menos”, una etapa larga y turbulenta, que comenzó muy bien pero cada vez fue peor, sin los momentos brillantes de la era Osorio y sí con puntos históricamente bajos.

Si el 2021 será recordado como el año de las tres derrotas ante el rival odiado, el 2022 será el año del fracaso mundialista, y el fin de una era. Martino perdió a la afición, a la prensa y hasta a sus jugadores, con resultados mixtos pero cada vez menos vistosos. Como siempre, todo se exponenció, y el enojo lo llevó a apodar el peor DT en la historia de México, lo cual creo es muy exagerado, pero sí fue un técnico timorato, ultraconservador, casado con la “jerarquía” más que con el momento actual, que al final decidió darle la espalda a jóvenes como Santi o Láinez, y quien, para no dar más vueltas, fracasó en su trabajo, no por vendido, como dicen algunos, sino por inepto.

El fin de una era

Además de ser el final de los mundiales como los conocemos, y del paso de la batuta de Messi y CR7 a Mbappé y Haaland, este año también se cierran muchos ciclos en el futbol mexicano. No volverán Guardado, Herrera, Moreno, y seguramente, si es que vuelven Chicharito y Vela, será por poco tiempo. Guillermo Ochoa aseguró que buscará estar en el próximo mundial en casa, pero lo ideal es que sea Acevedo (u otro) quien se ponga los guantes en 2026.

El futuro del país luce prometedor, aunque falta mucho por crecer. En el verano vimos a Johan Vásquez, Santi Giménez, Jordan Carrillo, Alonso Aceves, entre otros, emigrar a Europa, y a un puñado más moverse entre clubes del viejo continente, como Láinez, Orbelín o la mayor promesa mexicana en mucho tiempo: Marcelo Flores.

Todos ellos son proyectos a futuro, que en el mejor de los casos serán piezas clave en el mundial próximo, pero para ello deben mejorar bastante.

¿Y la exportación?

Nos habíamos acostumbrado a que, desde 2006, tras cada Copa del Mundo había un puñado de mexicanos que daban el salto a un club europeo. Sin embargo, hasta el momento, desde el fin de Qatar 2022 solo César Montes se ha ido del Monterrey al Espanyol. Alexis Vega ya no se fue, por falta de ofertas, y falta ver qué pasa con Luis Chávez, pero parece que será un mercado muy pobre para el talento tricolor.

A la baja

A su vez, varias de las estrellas aztecas tuvieron años difíciles en Europa. Raúl Jiménez, quien en 2019 y 2020 era la gran figura de los Wolves, batalló todo el año con las lesiones, y claramente llegó a Qatar lejos de su mejor nivel. “Tecatito” había encontrado regularidad con Lopetegui en el Sevilla, pero su terrible lesión lo dejó sin mundial y ahora, con otro técnico en Sampaoli y su club en crisis, es difícil saber cómo superar ese bache.

Láinez se fue a Portugal a buscar más minutos, y realmente no los ha tenido. Ha jugado menos de dos partidos completos con el Braga, con un solo gol en el semestre. Vásquez descendió con el Genoa y se mantuvo en la Serie A a préstamo con el Cremonese, pero sin ser titular.

Los más destacados, sin duda, han sido Edson Álvarez, a nada de firmar con el Chelsea, Hirving Lozano, estrella del súper Napoli, Giménez, quien ha encajado bien en el Feyenoord, pero necesita más minutos, y Gerardo Arteaga, líder de la liga belga.

Sin embargo, a comparación de otros años y de los gringos, no tenemos jugadores en equipos top, ni uno solo, y se ve difícil quién pueda llegar a uno pronto.

Fue un año difícil, que dará paso a una nueva etapa, con una nueva generación y un nuevo DT a punto de definirse, con el mundial en casa como la gran misión.

¡Hasta la próxima y feliz año nuevo!