Conclusiones tras el Campeonato de Conferencia¡Tenemos Super Bowl! Kansas City y Filadelfia se verán las caras el 12 de febrero en Arizona, pero antes debemos repasar lo que nos dejó el pasado domingo.
Cuando no es tu día…
Tal vez la vida te quiere decir algo cuando, en la antesala del Super Bowl, de por sí jugando con tu tercer mariscal del año, se te lesionan tanto él como tu cuarta opción, y te quedas sin una sola persona saludable capaz de lanzar un ovoide.
El talento de los 49ers era absurdo en todas las líneas, pero la más importante, la de “quarterback”, no pudo mantenerse sana por mucho tiempo, y en esta NFL es imposible ganar así. Brock Purdy era la historia de cenicienta, pero apenas en la primera serie se lastimó el codo y tuvo que salir, aunque después volvió a entrar cuando el único sobreviviente, Josh Johnson, sufrió una conmoción.
Es cierto que Shanahan tuvo algunas decisiones cuestionables, como es costumbre en un duelo importante, pero sin mariscal ni el mismísimo Vince Lombardi ganaría un partido. Filadelfia les pasó encima, y la defensiva número 1 de la liga no se dignó en aparecer, pero ahora San Francisco debe tomar una enorme decisión en estos meses: ¿seguir con Brock Purdy, o darle otra oportunidad a Trey Lance? Ambos están lesionados y no podrán ni practicar en al menos 6 meses. ¿Ir tras Tom Brady? Si bien no es el de antes, por lo menos te dará estabilidad. La ventana de éxito es muy corta con esta cantidad de talento, pero sin un mariscal, cualquier barco se hunde.
Cincy es cosa seria
Obviamente es decepcionante caer eliminado en la última jugada del partido en la antesala del Super Tazón, pero la temporada de los Bengalíes debería aplaudirse. La resaca del Super Bowl solo le pegó a los campeones Carneros, y Cincy se repuso de un inicio de 0-2 para ganar su división y terminar con racha de 11 victorias seguidas.
Los reflectores se centran en Joe Burrow, y con algo de razón ya que, pese a no ser espectacular, es un ganador nato y la estrella que tanto esperaban, pero su éxito se debe también a otros factores. Para empezar, Zac Taylor es un excelente “coach”, y por fin nadie lo duda. Demostró que el año pasado no fue casualidad y de nuevo los volvió contendientes. Además, el tridente Chase-Higgins-Boyd es tal vez el mejor cuerpo de receptores de la liga, y Joe Mixon un arma subestimada. La defensiva voló bajo el radar, pero también fue de élite en cuanto a presión al mariscal y puntos permitidos.
Pasar del peor equipo de la NFL en 2019 a dos viajes seguidos al campeonato de Conferencia en el Arrowhead, con una victoria y una derrota muy cerrada como saldo, es totalmente admirable e impensable para otras franquicias que llevan mucho más en reconstrucción. No les sorprenda si vemos a Burrow y compañía llegar lejos continuamente en esta década.
Un vistazo al súper domingo
Ya habrá más tiempo de analizar el Águilas-Jefes, pero por ahora hay muchas historias que seguir. Primero está el duelo Mahomes-Hurts, el primero entre mariscales afroamericanos en la historia del Super Bowl. El de los Jefes tiene ya una carrera de salón de la fama apenas en su quinto año como titular, pero aún tiene la espinita clavada de jugar un gran Super Bowl, ya que en su primer intento lo hizo solo en el último cuarto, y en su segunda chance solo corrió por su vida y no pudo anotar.
Hurts, en cambio, tuvo el mejor año de su vida, y es su oportunidad de redención tras ser banqueado en el campeonato nacional colegial hace 4 años con Alabama. Otro ángulo es el de los Kelce, ambos ya con un anillo y también encaminados al salón de la fama. Jason, el liniero de Filadelfia, y Travis, el ala cerrada de Kansas City, serán los primeros hermanos en enfrentarse en un Super Bowl.
Por último, está Andy Reid. Hoy en su décimo año en Kansas City, Reid pudo por fin conseguir en 2020 el anillo que tanto se le negó como entrenador de Filadelfia por 13 años. Reid es amado en Philly, que hoy es dirigido por un pupilo suyo, Nick Sirianni.
¡Hasta la próxima!
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