Desde la Tribuna

Desde la Tribuna

Conclusiones de toda la Temporada 2022-2023 de la NFLConcluye otra temporada de la NFL, por lo cual no nos queda más que cerrar el año con las lecciones que nos quedaron.

El futuro de la liga ya está aquí

Podemos ponernos nostálgicos por la NFL del ayer, donde mariscales de bolsillo como Brady, Brees, los Manning, Rivers y Ryan dominaban la liga. Pero es más fácil estar emocionados por el futuro, que ya llegó.

La liga entera, en especial la AFC, está repleta de mariscales del futuro, con gran brazo pero que también pueden hacerte daño con los pies. Obviamente Mahomes es el rey, pero detrás vienen Hurts, Allen, Burrow, Herbert, Lawrence, Lamar, Fields, Murray, ¿Lance?, todos con cinco años o menos como profesionales, más los Young, Stroud, Levis y demás que lleguen en el próximo “draft”. Los mariscales de bolsillo, firmes como árboles, están obsoletos en esta nueva NFL, y quien no se dé cuenta se quedará atrás.

El mariscal es la pieza más importante

Siempre lo ha sido, pero hoy lo es más que nunca. Y no lo digo solo por aquellos que han cambiado las caras de sus franquicias totalmente, como Mahomes, Burrow o Lawrence, sino por esos casos donde el equipo está listo para competir, salvo por esa crucial pieza.

Los 49ers, Jets, Titanes, Delfines, Panteras, y tal vez hasta los Vikingos, Broncos, Santos y Comandantes podrían decir que este año les habría ido mucho mejor si tan solo tuvieran otro mariscal, o el que tienen se hubiera mantenido saludable.

El próximo año, muchos equipos se sabrá que harán cambios en esa posición, por lo cual estos meses estarán muy movidos. Texano y Potros posiblemente escojan su futuro en el “draft”, los Raiders ya le dijeron adiós a Derek Carr y seguro irán tras Rodgers o Jimmy G, los Bucaneros verán quién los guiará tras el retiro de Brady, y los Jets saben que les urge un mariscal decente para terminar la racha sin “playoffs” más larga de la NFL. Podríamos ver nuevos lanzadores en Green Bay (ni Rodgers sabe lo que Rodgers quiere), Nueva Orleáns, Carolina, Arizona (en lo que regresa Kyler Murray), Tennessee y hasta Baltimore, si no llegan a un acuerdo con Lamar; y Miami, si Tua Tagovailoa no consigue recuperarse al cien.

Prácticamente la mitad de la liga hará cambios en la posición más importante, y de ello dependerá su éxito en el futuro.

La NFC está para cualquiera

Mientras prácticamente todos los contendientes y mariscales están en la Americana, en la Nacional podría estar totalmente abierta el próximo año. Comencemos con las Águilas, que perderán a ambos coordinadores (Shane Steichen, el ofensivo, dirigirá a los Potros, mientras Jonathan Gannon, el defensivo, se irá a los Cardenales), tienen a más de 20 agentes libres (con suerte la mitad regresará) y posiblemente se retiren Jason Kelce y Lane Johnson, piezas clave de su línea ofensiva.

San Francisco seguramente será contendiente, pero lo hará con Trey Lance, quien habrá jugado completos un total de tres partidos en los últimos cuatro años. Sean McVay regresará a Los Ángeles, pero con Donald a punto del retiro, Stafford cayéndose a pedazos y sin selecciones de primera ronda, los Carneros puede que piensen más en una reconstrucción que en volver a ser campeones como un año atrás.

Minnesota se fue de 11-0 en partidos de una posesión, por lo cual es un hecho que volverán a la media y no ganarán más de diez partidos, sobre todo con esa defensiva tan pobre. Green Bay, con o sin Rodgers, es peor que cuando ganaron 13 partidos tres años seguidos y ni así llegaron al Super Bowl. Los Gigantes no llegarán a ningún lado con Daniel Jones, ni los Vaqueros con McCarthy, y nadie sabe qué pasará con la NFC Sur. ¿Será el año de Detroit?

El desgaste es brutal

Como aficionados nos encanta ver más partidos, pero en este segundo año con 18 semanas, las lesiones y contusiones se acumularon, incrementándose ambos con respecto al año pasado. Tantos partidos y golpes se acaban acumulando, y este año se notó con tanta ausencia.

¡Hasta la próxima!

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