Chilangos chafasSi le vas a alguno de los tres equipos de primera de la Ciudad de México, el fin de semana seguramente la pasaste mal.
Viernes: azul triste
Por un breve instante, los celestes ya se futureaban y pensaban que podían competir por el título. Tres victorias seguidas, y la ventaja por la mínima en casa del peor equipo de México y de repente ya estaban para todo.
Tres tiros de esquina después, Cruz Azul acabó dando lástima en Mazatlán, quienes no ganaban desde hace seis meses. En el debut oficial del “Tuca”, el momento más importante fue su claro hastío hacia su nuevo equipo. Errores de Corona, Cata y Rotondi significaron goles en contra, y Lotti sigue sin saber cómo no mandar sus tiros exactamente hacia el portero.
La plantilla sigue y seguirá siendo muy débil hasta el próximo torneo, y Ferretti tiene mucho que trabajar si no quieren hacer más ridículos este Clausura. La Máquina regresó a la realidad de forma triste, fea, y ante el peor rival posible.
Sábado: amarillo enojado
Si se llegaran a preguntar los americanistas porqué el resto del país los odia, este partido es una pequeña muestra de ello. En ningún momento he escuchado a un Águila darle el crédito que se merece este Pachuca de Almada, que perdió a toda su delantera y aun así pudo anotarles tres en menos de media hora en el Nido, además de que todos los goles fueron de jóvenes mexicanos.
No, al parecer los Tuzos no tuvieron nada que ver. Todo fue culpa de Adonai Escobedo, el árbitro, y de Óscar Jiménez, su portero. El silbante les anuló dos goles, uno muy claro y el otro con el librito en la mano, y no marcó un penal porque la mano de Israel Luna estaba pegada al cuerpo, según él.
Para los amarillos, perder 3-0 en tu casa no es porque el rival fue mejor, sino porque el árbitro está en su contra (háganme el favor) y porque su portero es manco (el mismo que tanto pedían en lugar de Ochoa).
Les dijimos aquí que los flanes para el América se habían acabado, y así fue. Las pruebas difíciles de los azulcremas este torneo han sido todas reprobadas, y las únicas victorias en diez partidos son ante Mazatlán, Necaxa, San Luis y Tijuana. Se acabó el invicto, el año sin perder en el Azteca (que inició y terminó con el mismo Pachuca) y los 24 sin caer en liga, y ahora el “Tano” necesita definir si arreglarán sus propios errores, empezando por la portería, o seguirán culpando a los demás.
Domingo: auriazul sorprendido
No es un análisis muy profundo decir que, en el Futbol, es más difícil ganar con un hombre menos que el rival. En sus últimos siete partidos, los Pumas han tenido un expulsado en cinco de ellos, y han conseguido dos de 15 puntos en esos juegos.
El domingo en C.U. lo iban ganando desde temprano con golazo de Del Prete, pero una entrada criminal de Héctor Ramírez condicionó el encuentro a favor de la visita.
El Puebla no metía cuatro goles en un duelo desde hace ocho meses, y ante la UNAM, con uno más, se les hizo fácil anotar golazo tras golazo para llevarse los tres puntos a casa.
Si de por sí a los Pumas todo les cuesta un mundo, con una roja casi por partido será prácticamente imposible.
Pero en Guadalajara…
Quien está que no cree en nadie es el rebaño, otra vez ganando y anotando múltiples goles ante un candidato al título como Santos. Cuatro victorias seguidas, siete sin caer y ya ni quien se acuerde de Peláez y Almeyda.
La ofensiva de Chivas, para mi sorpresa, ha sido muy potente últimamente, y tengo curiosidad de verlos cuando regrese Alexis Vega. De no ser por Acevedo, hubieran ganado por goleada, y después de este fin de semana, llegarán al clásico nacional con la balanza inclinada hacia los rojiblancos como no la veíamos desde hace más de una década.
Rojinegros en crisis
Por último, ya que estamos en Jalisco, podemos decir que del Atlas bicampeón ya queda muy poco. Nueve partidos sin ganar, y Benjamín Mora reza por mantener la chamba. Toño Rodríguez les negó el triunfo, y Mora podría ser corrido muy pronto.
¡Hasta la próxima!
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