El momento de la verdadSin exagerar, el partido de hoy contra Estados Unidos será el más importante que juegue la selección mexicana en año y medio, entre la eliminación en Qatar y la Copa América a la que le falta más de un año.
La importancia para México
Este verano será muy movido para el Tri. Gane o pierda hoy, tendrán que jugar el domingo la final o por el tercer lugar. Ocho días después comenzará la Copa Oro.
Pero con todo y una eventual final, no hay partido más trascendental que el de hoy, por varios motivos.
El primero es histórico. Son cuatro juegos seguidos ya sin poderle ganar a nuestro rival acérrimo. Justo hace dos años fue una derrota en este torneo, la Concacaf Nations League, la que descarriló la era Martino. Vencerlos, más que significar un júbilo nacional, sería calmar las voces de aquellos que juran y perjuran que ya nos rebasaron.
Además, un triunfo sobre los gringos significaría más en este momento que incluso ganar este torneo. Seríamos ligeros favoritos sobre Panamá o Canadá, pero aun en el caso de una derrota, al menos habremos cortado la mala racha.
La otra razón de que este encuentro sea más importante que toda la Copa Oro es que los americanos ya dieron a conocer su convocatoria. Además de tener al interino del interino en el banquillo (BJ Callaghan sucediendo a Anthony Hudson quien estaba mientras Berhalter arregla sus problemas legales), el Team USA mandará un equipo totalmente alternativo.
Pocos nombres conocidos, como Zendejas, Ferreira, Yedlin o Turner, y solo este último juega en Europa (como suplente en el Arsenal). Las verdaderas “estrellas” gringas estarán esta noche, contando a Pulisic, McKennie, Weah, Reyna, Aaronson, Dest y Pepi. Eso obliga completamente a México a ganar la Copa Oro, pero indica que, si los enfrentamos entonces y les ganamos, muchos lo demeritarán por tratarse del equipo B, a diferencia del que estará hoy en Las Vegas.
La importancia para Cocca
Es increíble pero ya se está hablando de una posible salida de Diego Cocca, apenas cuatro meses después de ser nombrado. Si bien no era el favorito de muchos, y México sigue sin mostrar su potencial, no hay que olvidarse que el argentino apenas ha dirigido cinco partidos al Tri, solo dos de ellos oficiales, y en solo uno pudo ocupar a su cuadro titular. Ha cambiado de alineación en cada encuentro, dándole chance a aquellos que la afición tanto pedía como Acevedo, Ozziel o Kevin, y pese a no haber perdido ningún compromiso, ya se habla fuerte de su posible (y por ahora absurdo) despido.
Lo que sí se sabe es que los nuevos dirigentes de la Federación no lo quieren ni tampoco le deben favores a Orlegui (como los anteriores, la verdadera razón por la que Cocca llegó), y buscarán la primera oportunidad para correrlo.
Si llegara a haber una catástrofe como en la de 2021, donde perdimos ambas finales con los gringos, podemos asegurar que sí se va. Solo si no se gana ninguno de los dos trofeos (aunque lo ideal y lo esperado es que gane ambos), Cocca no seguirá con la selección.
En parte, es un ganar-ganar. O quedamos campeones, tomando revancha de los gringos, o se va un DT que pocos querían en primer lugar. Pero déjenlo dirigir más de cinco partidos antes de correrlo, por favor.
La táctica
La gran incógnita sobre qué versión de México veremos hoy no es solo sobre los jugadores, sino sobre la formación. Es un hecho que Ochoa, indiscutiblemente todavía el mejor arquero mexicano del momento, y quien justo renovó con la Salernitana, será titular.
La gran pregunta es si de nuevo veremos la línea de cinco que se usó en los amistosos ante Guatemala y Camerún, o si será un parado más conservador como ante EUA en abril.
¿Kevin, Jorge o Julián en la lateral derecha? ¿Edson, Chávez, Charly, Romo, Erick o Guti, quién de ellos en el medio campo? Creo que los primeros dos. Y adelante parece será Santi, y no Henry, el nueve, acompañado de Alexis y Orbelín, ante la ausencia de “Chucky” y “Tecatito”. ¡Vamos, México!
¡Hasta la próxima!
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