Una tragedia exageradaCómo cambian las cosas en una semana. De la peor caída en la historia ante Estados Unidos, al vacío total ante Panamá, al anuncio del despido de Cocca, a la goleada con todo y “oles” a Honduras, a otra vez estar en el hoyo con todo y el grito homofóbico ante Qatar.
Como afición (y prensa) nos encanta exagerar, y cualquier derrota la vemos como el fin de los tiempos, y apenas nos ilusionamos y ya todo está bien otra vez.
Hay que ver el resultado como es, sin irse a los extremos. Perder con Catar, que además traía a su equipo B (solo dos titulares también lo fueron en el mundial) es por supuesto una vergüenza. Pero al final, hay que poner todo en contexto.
¿Realmente fue tan malo?
No, México no jugó bien, pero tampoco fue la vergonzosa actuación contra E.U.A., cuando ni las manos metimos y salimos goleados y eliminados. El Tri de Lozano tuvo 25 tiros, 77 % de posesión, más del triple de pases, ocho tiros de esquina a cero, dos amarillas a ocho, y 2.27 goles esperados sobre el 0.05 de los asiáticos.
Se dominó por completo el partido, y Edson, Orbelín, Chávez, Charly, pero sobre todo Santiago Giménez se cansaron de fallar una y otra vez. Catar, en cambio tiró una sola vez en todo el partido, y terminó en la red.
En ese gol claro que Ochoa pudo hacer más, pero fue un concierto de errores en la defensa, desde la pérdida de balón en medio campo, a la poca paciencia de Edson, a perderse Reyes y Arteaga en la cobertura, y a la nula capacidad de marcaje de Julián Araujo, quien no solo dejó rematar a Shehata, sino que ni siquiera lo tocó.
Otro punto importante a considerar es que se probó con una alineación alternativa, precisamente lo que la gente pedía para un partido sin la mayor relevancia. De los titulares ante Honduras y Haití solo cinco repitieron, y hubo seis novedades: Araujo, Reyes, Arteaga, Charly, Ozziel y Santi, todos jóvenes promesas (y de los cuales, solo Charly tuvo minutos en el mundial, pero nunca fue titular).
El punto final a mi argumento es que fue un partido intrascendente en la realidad. Ya teníamos la clasificación en la bolsa, y al final, gracias a la derrota de Haití, también terminamos pasando primeros. Sí, tendríamos que haber goleado a un rival que solo nos llegó una sola vez, pero no es el fin del mundo cuando usamos muchas alternativas, dominamos todo el encuentro y fallamos muchísimas claras, y es un partido sin relevancia real en la Copa Oro, además dentro del proceso de un DT interino que probablemente no seguirá más allá de este torneo.
La histeria colectiva
Pese a que algunos digan que “a nadie le importa la selección bananera” (frase textual de un periodista regio), todos estamos pendientes de lo que suceda con el Tri, sea bueno o malo. La cuestión es que muchos se aprovechan de eso para explotar todo fuera de proporción, y piden cambios drásticos a cada rato.
Hoy algunos exigen una renovación. ¿Otra? Muchos de los que querían que se fueran del Tri no están en esta convocatoria, como Guardado, Herrera, Moreno, Raúl, “Chucky”, “Tecatito” o Funes Mori. De los titulares en aquel partido contra Arabia en noviembre, solo Ochoa, Chávez y Edson repitieron. Los que piden renovación la están obteniendo, y deben entender que no es un proceso rápido ni fácil.
David Faitelson, por lo general moderado y serio, dijo que lo mejor era jugar con puro naturalizado porque los actuales “no sirven para nada” (vean la exageración). ¿Cuáles? Fuera de Quiñones y Doria no hay ninguno disponible ni que signifique un cambio real.
Sí, es un insulto perder con Qatar, pero tampoco caigamos en los extremos ni queramos tomar medidas drásticas, cuando literalmente acaban de correr a un DT hace dos semanas y sí estamos viendo una renovación de plantilla.
Ahora viene lo bueno, rivales más difíciles, y una derrota sí significa eliminación, pero por ahora solo dejemos trabajar a Jaime Lozano, y por favor, no seamos tan fáciles de provocar.
¡Hasta la próxima!
Cualquier comentario o pregunta, escríbanme a [email protected].












