¿Arabia está matando el Futbol?La liga saudí es la última en tratar de conquistar el mundo del Futbol a base de billetazos. ¿Qué la diferencia de las que lo han intentado antes?
Un proyecto nacional
A diferencia de las ligas en China, Japón, o hasta la MLS, el proyecto de la liga árabe va mucho más allá de atraer a estrellas en el final de su carrera. Para empezar, esto no se trata de un par de inversionistas de clubes, sino de un proyecto a cargo del reino de Arabia Saudita, y que va más allá del Futbol.
En junio, el PIF (fondo público de inversiones, por sus siglas en inglés) anunció que se haría cargo de los cuatro clubes más populares del país: Al-Ittihad, Al-Nassr, Al-Hilal y Al-Ahli, como parte del “Proyecto de inversión y privatización de clubes deportivos”, propuesto por el reino, en particular por el rey Salmán bin Abdulaziz.
Así como Catar, sus vecinos, lo intentaron al comprar al PSG y llevar el mundial a su diminuto país, Arabia Saudita está intentando lavar su imagen frente al mundo gracias al deporte. Si funciona o no, es otro rollo, pero es una tarea mayor con un reino de 36 millones de habitantes, 12 veces más que Catar.
El deporte como el “jabón” que procura lavar abusos a derechos humanos, en especial los de mujeres, minorías y migrantes, no es una nueva maniobra, pero nunca antes había sido tan ambiciosa.
Más allá del Futbol
Las garras de Arabia en el deporte mundial ya son visibles. El Gran Premio de Arabia Saudita se corre desde 2021 en la Fórmula 1, además de ser los patrocinadores de la escudería McLaren. El LIV Tour, la competencia del PGA Tour, que se roba a los golfistas más famosos del mundo con argumento$ convincente$, terminó por fusionarse a éste, y se jugarán torneos de golf de nivel mundial en el desierto árabe. Peleas de box mediáticas, como la del “youtuber” Jake Paul y Tommy Fury, o próximamente la Joshua-Usyk, están también en el plan.
Al final, sumando todos esos eventos, además de las Supercopas de España y de Italia que se juegan en el Estadio Internacional Rey Fahd en Riad desde hace algunos años, y hasta algunos eventos de deportes electrónicos, se estima que se han invertido más de 6 mil millones de dólares por parte del reino árabe solo en los últimos dos años para atraer el deporte a su país. Y eso no incluye los esfuerzos por llevarse una Copa del Mundo, ya se retiraron de la del 2030 (que era en conjunto con Egipto y Grecia), pero no me cabe ninguna duda de que serán favoritos para la del 2034.
La Saudi Pro-League
En un contexto local, la liga árabe es una de las tres más prestigiosas del continente, junto con la japonesa y la coreana. Sin embargo, a nivel mundial, es la número 53 en el ranking FIFA (para comparación, la Liga MX es la 10). Llevar a jugadores arriba de los 35 a caminar en la cancha sus últimos años, mientras cobran hasta por el aire que respiran no les ayudará mucho a mejorar.
Pensábamos que al llevarse a Cristiano Ronaldo, tal vez la figura mediática más grande del mundo, solo estaban siguiendo este camino, pero las últimas semanas demuestran otra cosa. Los cuatro clubes “de Estado” (más el Ettifaq) han irrumpido el mercado mundial de una forma nunca antes vista.
No solo es que se están llevando estrellas mundiales sin pagar grandes cantidades (Benzemá y Kanté, por ejemplo, llegaron como agentes libres), sino que están comprando a jugadores en su “prime”, todavía en sus veintes, quienes, con la posibilidad de mantenerse en Europa, deciden pasar sus mejores años en esta liga en medio del desierto.
Casos como los de Neves, Milinkovic-Savic, Jota, Fabinho, Fofana o Saint-Maximin, todos jugando en ligas top de Europa, todos debajo de los 30, todos hoy en Arabia. Además, no son solo jugadores, sino directores técnicos como Espiríto Santo o Gerrard, antes en la Premier, que hoy están en la Saudi Pro-League.
Esto es solo el inicio, y no duden que crecerán al punto de querer competir con clubes de la UEFA. ¿Significará el fin del Futbol como lo conocemos?
¡Hasta la próxima!
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