Un fracaso en todos los sentidosLo mejor es que cada vez falta menos para que esta tortura conocida como Leagues Cup llegue a su final, y volvamos a tener Futbol en nuestro país. La mala es que ha sido un fracaso en más de un sentido, y que amenazan con volvérnosla a hacer.
Los últimos representantes
Quién hubiera dicho que los últimos dos mexicanos del torneo serían Monterrey y el Querétaro. El peor equipo del último año, que ni su propio dueño los quiere, que estuvo más de un año sin público por sanción, es la última esperanza de que haya una final entre mexicanos.
Los Gallos repletos de jóvenes sobrevivieron ante unos Pumas superiores y vencieron bien a los Revs en penales. Este torneo ha sido tan impredecible que los líderes de cada conferencia en la MLS (Cincinnati y St. Louis), así como el de la Liga MX (Chivas), ya están fuera, mientras que el último lugar de esa liga, el Inter Miami, sigue vivo, y qué decir del Querétaro. ¿Es una fiel representación de ambas ligas? ¿Ustedes qué creen?
Rayados exorcizó un poquito sus demonios frente a Tigres, con todo y un penal, mientras el campeón, el América (que la “cruzazuleaó”) y el mejor mexicano del torneo (Toluca) están fuera. Al final son Rayados, LAFC y el Inter Messi los favoritos al título.
El fracaso económico
Muchos podrían pensar que la Liga MX aceptó a jugar este torneo, con absolutamente todo en contra y priorizándolo por encima de su propia liga, por dinero. Y si bien esa era la idea, tampoco es el caso.
Los premios por participar llegan a la nada despreciable cantidad de 40 mdd, pero cuando recordamos que eso se reparte entre 47 equipos, realmente no es tanto. De hecho, los 15 equipos eliminados en primera ronda (más el Pachuca, que había avanzado directamente a dieciseisavos), solo regresaron con 200 mil dólares. Los que fueron eliminados en la siguiente, solo 20 mil dólares más.
Es decir, 12 de los 18 conjuntos mexicanos, entre ellos Chivas, Cruz Azul y Pumas, solo obtuvieron entre 200 y 220 mil dólares en total. Se podría pensar que no es tan malo por jugar dos o tres partidos, pero hay que considerar algo clave: ese es su único ingreso en más de un mes. No obtuvieron absolutamente nada por entradas ni derechos de transmisión, mientras sí gastaron en viáticos y, sobre todo, en nóminas.
En otras palabras, 2/3 de la liga solo habrán ingresado menos de 4 millones de pesos en 40 días, cuando las nóminas solamente por jugadores van desde los 23 millones de dólares, la más baja (Gallos), a los más de 80 mdd.
¿Cómo poder decir que es un éxito cuando básicamente estás perdiendo en todos los aspectos? Mikel Arriola se da aires de pecho diciendo que esto es el primer torneo de este estilo en la historia. Y, tal vez, si nunca nadie antes lo había hecho es porque es una estupidez. Presume que se ve en cien países, cuando realmente esos son los que pueden tener Apple TV, no significa que en Italia o China se estén desvelando por ver un Puebla-Minnesota.
También, el presidente de la liga presume que más gente que nunca está asistiendo a ver a nuestros equipos, cuando realmente es todo lo contrario. Tras dos jornadas disputadas, el promedio de asistencia a este torneo era de 15 mil 835, mucho menor incluso que el de la propia MLS (por un 27 %) y de la Liga MX (por un 24 %).
Hubo partidos, como el Mazatlán-Juárez o el Tijuana-Querétaro, con menos de mil personas, un perfecto reflejo de la absurda existencia de este torneo.
El culpable
Tal vez no fue totalmente su idea ni su iniciativa, pero la cara de este insulto es Mikel Arriola, quien ya no sabe qué inventar para pretender que esto es un éxito. No nos cansaremos de mencionar todos los absurdos que han salido, ni de pedir que la persona encargada de este fracaso debe irse.
Súmenle a eso su negativa por regresar el ascenso, los repechajes o su ineptitud para controlar la violencia en los estadios. Si tiene algo de vergüenza profesional, Mikel Arriola debe poner su renuncia hoy mismo.
¡Hasta la próxima!
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