Desde la Tribuna

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Lo que nos dejó el México-Honduras Ya que me pude desahogar en mi columna pasada (que salió el jueves) de la toxicidad del fanático mexicano, vamos ahora sí a analizar punto por punto el partido despedida de la selección mexicana del Azteca hasta 2026.El tema porteríaCierto, Malagón tuvo un gran juego. Hizo un par de atajadones y detuvo el primer penal, siendo pieza crucial para que avanzáramos. ¿Pero tan rápido vamos a darle la titularidad, solo por un buen partido? ¿Tan barato vamos a regalar un puesto tan importante? Que no se olviden tres cosas: Luis Ángel lo hizo muy bien pero realmente casi no fue exigido, Honduras se echó atrás el 99 % de los 120 minutos jugados; que en la ida, el viernes, pudo haber hecho más en los dos goles; y que el titular sigue siendo Ochoa hasta que alguien llegue realmente a quitarle el puesto con más que una buena actuación.

Aquí he dicho muchas veces que ojalá alguien surja y se gane estar bajo el arco en el mundial del 26, pero hasta que eso no suceda será Paco Memo todavía nuestra mejor opción. Malagón ya se le adelantó a Acevedo y Julio, pero tengámosle paciencia.

El tema “Chino”

Hay muchos tirándole a Huerta por haberse equivocado tanto. Para mí, es una bocanada de aire fresco. La gente lo pedía a gritos en las gradas, y una vez entró casi cada ataque mexicano pasaba por sus pies. Fue constantemente el más peligroso y el que más intentaba algo distinto: un drible, un desborde, un recorte. Eso sí, le falta un poco de paciencia para elegir la mejor opción, así como levantar la cara de vez en cuando y buscar a un compañero en lugar de siempre intentar llevarse a tres o cuatro.

Pero en todo ello puede mejorar, y con solo 22 años seguro lo hará. ¿Pero no da gusto tener a un jugador así, más después de tantos mediocampistas tan conservadores que solo dan pases horizontales? Si alguien se atreve y arriesga más, seguro se equivocará más, pero también generará más peligro.

A mí sí me gustó César Huerta, aunque estuvo lejos de su mejor partido y tiene mucho que mejorar. Y eso, piénsenlo, es la mejor noticia. En cuanto a los penales… le pasó lo mismo que hace mes y medio en el Cruz Azul-Pumas, fallando uno (ahora dos) penales que se repitieron pero pudo marcar al final. Pues simplemente, como a algunos futbolistas, no se le da, así que le demos esa chance a alguien más.

El tema “Chucky”

La otra cara de la moneda fue Hirving Lozano. Para mí, por muchísimo, fue el peor de la cancha el martes. Estaba desconcentrado, o eso parecía, porque cada pelota que tenía terminaba en las gradas, en un mal centro, o de plano en los pies de un catracho.

Lozano no aportó absolutamente nada, y su tocayo de apellido lo dejó en la cancha solo por la esperanza de que creara algo que nunca llegó. No digo que le quiten la titularidad por un mal partido (ante Ghana lo había hecho muy bien), ni la absurdidad de que vive del gol ante Alemania en 2018, pero sí debe tomar un rol más protagónico. El Chino se equivocó menos y está aprendiendo, él no tiene tal excusa.

El tema del nueve

Pues Lozano cedió ante la presión, y al final no puso a Giménez ni Jiménez, sino a Henry, pero fue quien tocó menos la pelota del Tri (incluyendo a los que entraron de cambio), y no pudo hacer casi nada. En su defensa, así como la de Santiago y Julián, quienes entraron al minuto 70, ningún delantero podría haber hecho mucho con tan poco espacio y tiempo. Siempre recibían de espaldas y con dos hondureños encima, y así ni Ronaldo hubiera hecho mucho más.

El tema del merecimiento

Leo y escucho, absurdamente, a algunos mexicanos diciendo que Honduras merecía avanzar. ¿Por? Las estadísticas dicen que fue un dominio total: 38 tiros a tres, 17 córners a uno, 73 % de posesión, y en goles esperados (xG) México “golea” 5.2 a 0.5.

Con un poco más de puntería esto hubiera sido una goleada clara, sin necesidad de polémica barata. Pero de que México dominó por completo y merecía avanzar, de eso no hay ninguna duda.

¡Hasta la próxima!

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